Terminado el Final Fantasy VI, aún hoy en día sigue siendo una gran experiencia. Apenas me duró 33 horas, eso sí, casi que se echa en falta algo más de contenido, supongo que en esto es esclavo de su tiempo. También hay que decir que tirar de potenciadores te quita bastante tiempo de farmeo. Quizá me anime a ir pasándome los juegos anteriores de la saga, ya puestos.
A continuación comencé el Infinity Strash - Dragon Quest: The Adventure of Dai. Lo abordé sabiendo que no iba a ser un juego muy allá... pero es que realmente es un truñete. Para empezar, por cada minuto que juegas (es decir, que combates, porque no hay exploración ni nada más) te tiras 10 viendo escenas. La mitad de ellas, para decirte que el combate que acabas de ganar no ha servido para nada, ya que en la secuencia siguiente el malo de turno se rehace y revienta a los héroes. Y así todo el juego, de los más simplones y peor diseñados que he jugado. Como parece cortito, intentaré acabarlo y quitármelo de encima.
Mi intención era probar por primera vez la saga Fire Emblem; no se porqué, tenía en mente que una de las entregas de Switch era con combates por turnos (yo es que no puedo con los RPGs tácticos), pero al investigar resulta que estaba equivocado. Sí están en cambio los Warriors, tipo musou, un subgénero con el que no tengo experiencia pero sí me atrae probar alguno, así que lo mismo me animo con ellos.