Tras casi 42 horas (no, no es broma), he finalizado y completado el videojuego al 100%, logrando desbloquear todos los logros posibles:

De esta manera, no sólo he superado con creces la partida más longeva registrada en How Long To Beat (18 horas), sino que he rentabilizado al máximo la inversión acometida, con un coste promedio de 35 céntimos por cada hora de partida
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Afortunadamente la tercera estancia no pecó del mismo defecto que atesoraba la segunda, disponiendo las salas de una extensión más razonable, con varias bifurcaciones, pero sin llegar al extremo de la segunda estancia en esta segunda vuelta, donde incluso había ramificaciones dentro de cada bifurcación
![más risas [+risas]](/images/smilies/nuevos/risa_ani3.gif)
Esto ha implicado que la travesía haya sido más amena, a lo cuál si se suma que ya poseía todas las habilidades que quería y deseaba al máximo nivel, sólo me he limitado a exterminar cualquier adversario que me encontrara para acumular todos los puntos posibles y así mejorar al máximo mi armamento, no teniendo que invertir tiempo en otros menesteres, agilizándose así el trayecto.
Sin embargo, he de incidir en uno de los mismos problemas que padecí en la anterior fase: nuevamente, el videojuego se crasheo en varias ocasiones contra el último jefe, debiendo reiniciar diversas veces dicho enfrentamiento. El Quick Resume volvió a hacer acto de presencia, acudiendo al rescate para evitar males mayores. Por ese motivo, al igual que en el combate contra el anterior jefe, los primeros compases del duelo ya me los había memorizado.
De cara a la contienda final, llegué en unas condiciones bastante óptimas: conservando gran parte de la armadura (a diferencia de la primera vuelta, donde ya carecía de protección alguna), con ambas armas a nivel 72 y una gema de la resurrección como as bajo la manga. La batalla se desarrolló bastante bien y exceptuando el desenlace, no experimenté excesivos apuros, no requiriendo siquiera de la gema para poder obtener la preciada y definitiva victoria:
Objetivamente es un juego bastante simple en parámetros como el gráfico (mismos escenarios repetidos hasta la saciedad), música (sólo una sintonía por cada estancia) y enemigos (escasa variedad). Ahora bien, no es tan sencillo como se ha esgrimido en muchos portales, con una dificultad in crescendo, en parte por la mayor presencia de oponentes peor también por la existencia de ataques más complejos y precisos que requieren de una mayor pericia y habilidad por parte del jugador. He gozado de peleas sumamente intensas y emocionantes, destacando sobre todo los jefes de cada zona. Lástima que no optaran por diseñar más jefes en vez de tener que superarlos de nuevo, porque es el momento e instante más gratificante de todos.
En resumen: es un título que aún con sus defectos, es divertido y disfrutable si sabes a lo que te enfrentas (roguelite) y superas la barrera inicial de entrada con una primera estancia que opera de facto como un tutorial encubierto.
¡Saludos!