Si es que ya poniéndonos nostálgicos... algo que tenía Diablo 2 es que era "mágico", y me explico: a día de hoy lo has visto todo, lo has probado todo, lo conoces todo... y no hablo sólo de los que tenemos cierta edad. Los adolescentes también están bombardeados con información, inputs, etc.
Pero en aquella época, descubrías este juego por casualidad, como la mayoría, empezabas a darle y joder, entre las cinemáticas, la música, la atmósfera, ese sabor tan fuerte a ser algo serio más que para críos... e incluso el hecho de no entender un montón de cosas (atributos, habilidades, estadísticas...), lo convertían en algo mágico y súper interesante.
El "a ver si esto que he conseguido", "a ver esta clase", "a ver si hago esto otro"... o incluso cuando un amigo o alguien de tu clase te hablaba de una palabra rúnica que no conocías, o veías algún consejo en una revista que te cambiaba literalmente la partida...
Pues eso. Juntas un juegazo como la copa de un pino con todo esto otro y tenías un cóctel que en ocasiones no te dejaba ni dormir.