Yo soy muy fan de la Play 1 y el Final Fantasy VII nunca pude con él. Con 18 años y entre tanto juegazo de acción, enseguida vi que no tenía tiempo para "ahora te pego yo, ahora me pegas tú" durante 100 horas de mi vida. Los dibujitos y las musiquitas muy chulos, eso sí. Y el argumento se ve que tiene su aquel.
Sobre el Zelda, yo es que los veo como los Metal Gear, Silent Hill, Spyro y tantos otros juegos que tras pasármelos una vez, ya no quiero más.
(Las secuelas de Spyro y Klonoa las jugué unos minutos y no volví, con las del Metal Gear aguanté horas, pero me rayé; y en otras sagas, como Silent Hill o Zelda, no he querido ni empezarlas del agobio).
(En el otro extremo se sitúan los Winning Eleven, que jugué todos desde el 96 hasta el 2006, y el Space Quest, que me pasé todos).
Y en el Zelda, creo que la elección correcta es pasarse uno de los 4 primeros, en 2D. Son como menos agobiantes, no sé. Y más bonitos.
Para mí el Ocarina tiene un problema serio: empieza en un bosque feote de colores caqui. Hay que tener paciencia para pasarse esa zona y si ya te has pasado un Zelda... En todo caso antes hubiera jugado a un Ocarina que a un Final Fantasy por el tema de los turnos y los combates aleatorios, que lo veo una puta tortura.
Termino rompiendo una lanza por el Zelda porque me gusta que Nintendo (me enteré ayer) dejara los juegos en silencio, sin voces, hasta el 2017. A mí las voces siempre me han rayado mucho en los juegos, sobre todo cuando se repiten una y otra vez en juegos de aventura gráfica o RPG de acción, así que aprecio ese enfoque.