Muchos juegos hoy en día intentan evitar la piratería haciendo que la experiencia completa dependa del juego online. La clave es ofrecer cosas que solo funcionan si estás conectado.
Servicios online constantes
Progresión del personaje vinculada a la conexión
Eventos y recompensas que solo existen online
Cooperación con otros jugadores
Contenido y objetos exclusivos que no puedes conseguir offline
Un buen ejemplo es Diablo IV: se puede jugar en solitario, sí, pero la verdadera gracia está en el multijugador, en compararte con otros, colaborar, participar en eventos y formar parte de un mundo compartido.
Al final, más que obligarte a comprar el juego, lo que hacen es que la experiencia online sea mucho mejor que jugar que jugar una version en solitario de los mares