Me da la sensación de que alguno pasa muy rápido de la decepción y frustración más absoluta a lanzar las campanas al vuelo por todo lo alto.
A ver, ni antes era el fin del mundo, aunque alguno lo ha llegado a vaticinar más atrás, ni ahora aleluya aleluya que nos vamos todos de fiesta a celebrarlo. Tranquis señores que aún no hemos visto nada.