Ahora ya hablando en serio. Héctor me da mucha pena. Lo digo de corazón. No le deseo a nadie la situación en la que está, aunque se haya metido por supuesto de forma absolutamente voluntaria.
Sin perjuicio de las risas que nos da sus postergaciones y, aun en el hipotético caso de que algún día el juego esté disponible y todos sepamos que será un truño de los que regalarían juntando tapas de yogures Danone, lo cierto es que su nombre estará para siempre ligado a este despropósito que le lastrará laboralmente por siempre.
Estoy convencido, y no lo digo con ánimo peyorativo, que necesita ayuda profesional para tratar sus problemas, algo que le puede pasar a cualquiera pero que su insistencia en no reconocer sus problemas solo le causa problemas nuevos.
Le deseo de corazón que se retire, se sane por dentro, se recupere como persona y a partir de ahí afronte los proyectos profesionales que desee. Porque tengo la sensación de que esto no va de incompetencia profesional. Va de que su cabeza no se rige por los mismos parámetros que el resto de los normales y eso le lleva a hacer barbaridades como lo que está haciendo con PC Fútbol 8.