Vengo a decir que, aparte de que me está gustando muchísimo, Alan Wake II en el modo "calidad Pro" me hace parar cada dos por tres y me abre la boca por la bestialidad técnica y lo BIEN que se ve (además de una dirección de arte buenísima).
Se ve tremendamente bien, y eso que ni en PS5 Pro ni en PS5 base el juego tiene un renderizado interno alto, pero en este caso el PSSR hace que la nitidez y calidad de imagen dé un subidón muy importante, dejando una IQ buenísima. Y más teniendo que internamente es muy, muy baja. Muy buen reescalado y calidad final.
Si acaso, pero esto sucede en todas las consolas y en PC (pero en PS5 Pro se mitiga porque mejora al tener una resolución nativa más alta que PS5 Base), algunos efectos de post procesado se ven regular por culpa del motor de Remedy -North Light Engine-, que los renderiza, atención a la mitad que la resolución nativa, y hay algunas cosas que directamente parten de 300p altos o 400p y poco. Eso es una barbaridad y, desde luego, un punto importante a mejorar en su motor.
Aún así, ya comenté en su día que se me cayeron las castañas al suelo la primera vez que lo arranqué por la nitidez y calidad gráfica, y según juego más me parece de lo más burro que llevo en generación.
Por suerte el modo Calidad me casa y cuadra perfectamente para poder jugar con más, redundante is coming... calidad. En otros juegos como GoW: Ragnarok o Like a Dragon tuve que pasar a los 60 frames por notar un ligero stutter que me fastidiaba. Algún día me gustaría identificar qué tienen distintos unos juegos y otros para que ese detalle me fastidie por primera vez en mi vida.
Por suerte, en este caso, gozándolo cosa mala. Técnicamente a tope en Pro, y jugablemente porque me encantan los productos tan distintos que ofrecen Sam Lake y compañía. Totalmente necesarios, como tantos otros, en esta industria