A día de hoy, en China hay más libertad que en EEUU, los cuales pueden andar al mismo nivel de Rusia.
Seamos realistas en las comparaciones, por favor.
USA está en plena deriva dictatorial, pero la primera enmienda sigue vigente y la gente puede hablar libremente contra Donald Trump en la vía pública sin ser detenida. La represión política está funcionando con los grandes voceros, con las cadenas de noticias y de opinión, no contra un fulano random que se pone a cagarse en Trump. Lo cual es gravísimo, no me entendáis mal, pero es sólo un primer paso.
China no está en una deriva dictatorial, China es una dictadura. En la práctica no es ni seguro ni legal salir a la calle y hablar mal de Xi Jinping, la gente a tu alrededor se alejaría de ti y la policía se acercaría igual de rápido. Podemos comparar a Trump con Putin o Jinping porque los tres son dictadores, pero no podemos comparar a la población rusa o china, donde los disidentes viven aterrorizados antes de desaparecer o morir, con la población yanqui, que lleva generaciones recibiendo mensajes que ensalzan la democracia y la libertad de expresión. Por eso todos tenemos la esperanza de que Trump sea desalojado de una forma u otra antes de que consiga convertir su país en la mayor dictadura de la historia, porque como dijo Obama recientemente "la oficina más importante de Estados Unidos es su propio pueblo".
Que lo consigan o no es una incógnita, igual en diez años se han cargado a Naranjito y han reforzado su democracia, o igual están alzando la palma y chocando tacones. E igual en España estamos aplaudiendo de nuevo en la Plaza de Oriente para escuchar a Abascal, a Pablo Iglesias o a Pedro Sánchez fingiendo arrebatos de adoración. Pero al menos en occidente hay resistencia, hemos probado la autocracia y la condenamos. Que los rusos o los chinos la quieran o no importa una mierda, son esclavos sin voz, no se puede comparar. Por ahora.