@O Dae_soo Bueno, ahí se ven dos cosas.
Por un lado hay un alborotador que irrumpe con malos modos en la manifestación, es abucheado y zarandeado, y termina amenazando con un arma a la gente, la mayoría de la cual, comprensiblemente, huye. Enfermizo sin duda.
Pero por otro lado hay varias personas que se quedan frente al cañón y hablan con él aparentemente reprochándole lo que hace y exponiéndose a recibir un balazo en la cara. Y eso no es enfermizo, es de tener unos cojones como los del caballo de Espartero.
En estos últimos meses mi concepto de los yanquis ha cambiado mucho para mal. Su Presidente es un proto-dictador que se comporta como un megalómano narcisista, un matón que amenaza a todo el mundo menos a otros matones. Y me he dado cuenta de que muchos de sus votantes también son matones, tarugos y pistoleros dispuestos a fundar una neo-rusia occidental. Pero desde hace una semana estoy viendo la cara que más se ha publicitado en los Estados Unidos; la de la democracia. He visto a gringos protegiendo a vecinos inmigrantes, presuntamente buena gente, y avisándoles de la proximidad del ICE. Manifestaciones masivas en contra de la dictadura el día que el proto-dictador monta un desfile militar en su honor. Las gradas del desfile, vacías en su mayor parte. O acciones como estas, en las que yanquis de a pie se exponen a salir heridos, o muertos, porque creen que están actuando como se debe actuar.
Cuando veo eso me lleno de esperanza. USA no es un país de enfermos, es un país parasitado por ideas turbias que han polarizado a la sociedad, pero por cada enfermo y tarado que tienen hay media docena de personas con los cojones o los ovarios bien puestos. Lo que tenemos que transmitir desde todas las naciones democráticas del mundo es que apoyamos a esa gente, en contra de fascismo de Trump, del fascismo woke, y de toda forma de autoritarismo. A ver si entre todos logramos deshacernos de toda esa mierda que nos cuelga de los extremos políticos. O que nos han colgado para desestabilizarnos, porque esto huele a sabotaje social que tira para atrás.
En occidente necesitamos líderes conciliadores que tiren al centro y que nos libren de tanto gilipollas intensito. Por pura supervivencia.