Venezuela ha pactado ceder una quinta parte de sus reservas de petróleo a una empresa estadounidense.
Recordemos que el petróleo venezolano está en un estado ruinoso. Las instalaciones están hechas polvo, pero además, es un petróleo de malísima calidad ultra denso. Hasta ahora ninguna petrolera quería entrar, y esta empresa estadounidense se encargará de poner el dinero para las instalaciones y la gestión.
El problema está en que el negocio es tan ruinoso que ha habido que hacer un pacto a 100 años para que salga rentable (recordemos que ninguna petrolera quería entrar ni aún regalado el petróleo). Cien años de un contrato no decidido por los venezolanos.
Esto ya de por sí está mal, pero es que las inversiones necesarias son de 50000 millones solo para evitar que la producción no se reduzca en los próximos años, ya no digamos para aumentarla.
Es mucho dinero invertido que EEUU no quiere que peligre. Unido a que el chavismo ha demostrado que su ideología sólo existía para esquilmar a sus ciudadanos e implantar una dictadura, significa que EEUU, mientras la dictadura colabore, va a seguir ahí para desgracia de los venezolanos.
La ley y la constitución impiden este pacto, por lo que debemos sacar una conclusión importante: la injerencia del gobierno en las instituciones y el resto de poderes lleva a esto. De poco importa que la ley diga una cosa si no hay contrapesos para impedir lo que diga el gobierno.