Square es muy rara, sobre todo porque desde el 2013 con aquel reboot de Tomb Raider tienen ideas completamente distorsionadas de lo que son sus ips, recuerdo perfecto como aquel título de Lara no vendió nada mal en sus inicios con PS3, 360 y PC pero para Square el juego no cumplió con las expectativas. Piensan que sus ips, especialmente Final Fantasy, tiene la fuerza de finales de los 90s o inicios de los 2000s y para nada es así. Un Final Fantasy muy posiblemente nunca rebase la barrera de los 20 millones de copias simplemente porque es una ip que arrastra muchos altibajos y que quienes entramos en ella hace muchos años más o menos conocemos como va, pero para un consumidor nuevo es, para empezar, abrumador saber que hay tantos títulos numerados obviamente sin tener nada relacionado uno con el otro, pero esto el consumidor normal no lo va a saber. Entonces, Square piensa que Remake, Rebirth o el tercer juego deberían vender no sé, lo que un Zelda o God of War quizá por el tema de la exclusividad con PS en su día pero ahí radica su error, nunca podrán vender lo que esos juegos porque no tienen la calidad sostenida en el tiempo que aquellas dos ips sí. Si eso logran entenderlo y aterrizan que vender cinco millones entre todas las plataformas no son malos números, que vender 3 millones de copias en días en PS4 con VII Remake o con XVI en PS5 son muy buenas cifras, entonces las cosas podrán cambiar. Mientras tanto, si siguen pensando que lanzando sus juegos en todos lados venderán 50 millones de Return o como se llame, van a volver a quejarse, esta vez de alguna otra chorrada.