Todos esperábamos en las quinielas a Uruguay o incluso España como posibles rivales de Argentina en dieciseisavos y a Portugal como posible rival en cuartos. Si por alguna inesperada sorpresa ni Brasil ni Inglaterra llegaran a la semifinal, ya me explicarán qué culpa tienen los argentinos de eso, por mucho que joda verles ganar en este momento (a mí tampoco me hace gracia que vuelvan a ser campeones).