El arbitraje puede parecer polémico para los periodistas delicaditos sociales de hoy en día, pero para mí estuvo de diez. Menudo dolor de muelas arbitrarle un partido a turcos y paraguayos los cuales sacaron todas sus artimañanas prácticamente en cada jugada de la primera parte. Y los técnicos no dejaban de reclamar y hacer aspavientos en todo momento.
En la segunda mitad los turcos se quedaron más "tranquilos" -ya es mucho pedirles para como suelen ser- y a los paraguayos les costó más tiempo "entenderlo" -ojo al portero echándose al suelo a cada rato pidiendo asistencia y el árbitro diciéndole que se levantara- y, efectivamente, el árbitro tenía razón porque no le pasaba nada.
Y también ojo al momento en el que un paraguayo simula una lesión, sale para que lo atiendan -obviamente quería perder tiempo- y al intentar entrar inmediatamente al terreno de juego el árbitro lo mandó fuera a que esperara dos minutos para reincorporarse a la cancha.
De verdad, insoportables ambos equipos, insoportables los banquillos e insoportables sus entrenadores.
¡Queremos más Ivanes Bartones que le planten cara a los futbolistas coño!
![por aquí! [poraki]](/images/smilies/nuevos/dedos.gif)
Eso sí, el partido fue un derroche de intensidad de principio a fin y con un 1-0 tremendamente engañoso (pudo terminar con algún gol más para cualquiera de los dos equipos).
Decepción absoluta esta Turquía. Hoy no era ni su día ni su Mundial.