El momento de totalidad es una pasada. Ver la bola negra dentro del sol, y esa corona blanca brillante, es algo que asombra. El resto de eventos, con las gafas y a simple vista, no se aprecian bien (ahora repasaré videos de telescopios y tal), pero lo de la corona es espactacular.
Estaba en un mirador perdido en las montañas gallegas (no de los famosos), que pensé que lo veríamos yo y mis amigos y familiares....pero había muchísima gente (aunque había mucho espacio por el monte), y había mucho francés, italiano, polacos.... Flipé bastante.
Pero vamos, el momento de totalidad sí me ha convencido que merece la pena organizar un viaje para ver algo así.
Nada que ver con un eclipse parcial, que ya me habían coincidido varios, y la experiencia es totalmente distinta. O mas que distinta, es la misma con un plus que hace que sea un evento distinto y no comparable.