El caso Maricarmen sólo ha encendido la mecha, pero se trata de un caso excepcional y con muchas aristas legales. El problema de fondo es muchísimo peor y afecta a la mayor parte de la ciudadanía.
Por desgracia no creo que sirvan de mucho los parches del Gobierno en forma de decretos. Sigo insistiendo en la necesidad de acometer el problema de la vivienda con mucha más determinación y desde la raíz. Si para eso hace falta que acampen un año entero en Sol que lo hagan. Tienen todo mi apoyo.