Un inciso.
El 52,9% no es la pobreza que encontró Milei. Ese dato corresponde al primer semestre de 2024, o sea, ya con Milei gobernando. Cuando asumió en diciembre de 2023, la pobreza estaba en el 41,7% según INDEC.
De todas formas, cuidado con reducirlo todo a ese indicador, que se mide comparando ingresos con una cesta básica. Si la inflación de alimentos se desacelera y los ingresos recuperan algo, mucha gente cruza la línea por poco margen. Eso produce bajadas rápidas temporales sin que exista una transformación estructural profunda, cosa que ha sucedido a menudo en Argentina con distintos gobiernos. Si a una familia le entra justo lo suficiente para cruzar la línea estadística de pobreza pero vive peor, consume menos carne, deja tratamientos médicos o tiene trabajos más precarios, el indicador mejora pero la calidad de vida empeora.