Yo de verdad que no soporto el calor intenso como el que hace en Cataluña, me altera el modo de vida, desde el humor, la energía y la correspondiente productividad. Es una locura. Hace poco estuve una semana en Vitoria y según qué noche, te tenías que poner una sudadera o chaqueta fina, una gozada! Nada de calor, bien fresquito que se estaba. Como siga esta tendencia infernal en Cataluña, para mí llegará un punto en el que será imposible seguir viviendo al menos en verano, me tendré que ir a otro lugar, sin exagerar.