MaxDD escribió:01 - 18/01 Detroit: Become Human (PS5) - 8
02 - 01/02 Control: Ultimate Edition (Xbox Series S) - 9
03 - 04/02 Luigi's Mansion 3 (Switch) - 7,5
04 - 05/02 Shadow of the Colossus (PS5) - 8
05 - 13/02 The Walking Dead: The Final Season (Xbox Series S) - 4
06 - 15/02 Cyberpunk 2077 (PS5) - 9
07 - 06/03 The Vanishing of Ethan Carter (PS5) - 5
08 - 16/03 Silent Hill 2 Remake (PS5) - 8,5
09 - 21/03 Lost Records Bloom & Rage (PS5) - 6,5
10 - 08/04 Uncharted 2: El reino de los ladrones (PS5) - 7,5
11 - 11/04 Ghost of Tsushima Director's Cut (PS5) - 8,5
12 - 22/04 Neva (PS5) - 8
13 - 30/04 The Operator (PC) - 6,5
14 - 11/05 The Talos Principle (Xbox Series S) - 7
15 - 20/05 Dying Light: The Following - Enhanced Edition (Xbox Series S) - 8,5
16 - 16/06 Disco Elysium - The Final Cut (Switch) - 9Qué viaje, hacía tiempo que un juego no me dejaba este poso tan bueno, de estar ante una obra verdaderamente especial, con sus defectos, pero con un deseo de trascender y de crear algo realmente único, un género de videojuego que no existía hasta el momento, y que salvo que esté equivocado, nadie ha querido replicar unos cuantos años después.
En realidad el concepto no es tan complejo: una especie de
aventura gráfica isométrica en la que puedes
rolear con casi infinitas posibilidades un personaje inolvidable para resolver una historia clásica de novela negra, ambientada en un mundo ficticio tan fantásticamente construido, que no puedes parar de jugar hasta terminarlo, aunque he de reconocer que hay momentos en el que el lore del juego es una turra insufrible, lastrando el ritmo si le dedicas sesiones largas.
La historia es muy interesante, siempre hay un hilo del que tirar, estructurada en misiones al más puro estilo RPG. Y se juega espectacularmente bien en la Switch, a pesar de ser un juego muy de PC. El doblaje es muy meritorio, teniendo en cuenta la inmensa cantidad de líneas de diálogo que hay, y gráficamente es sencillote pero artísticamente muy bonito. A lo largo de las 25 horas que me ha durado se ha crasheado un par de veces, pero nada grave como para ensuciar una
experiencia inolvidable.