Esta es una forma muy compleja de decir que Sony ya no será un fabricante de televisores como hasta ahora, aunque en las tiendas seguiremos viendo productos con el sello Sony Bravia, que permanecerá activo.
Según han comunicado ambas compañías, el memorando de entendimiento que han firmado permite continuar las conversaciones para crear una joint venture que se hará cargo del desarrollo de producto, el diseño y la producción de nuevos televisores y sistemas de audio doméstico, con vistas a tener un acuerdo firme en marzo de 2026 y empezar a funcionar como empresa en abril de 2027.
En cuanto a las aportaciones particulares de cada La nota de prensa señala que la nueva compañía, que aún no tiene nombre, sacará partido a las tecnologías, el valor de marca y la cadena de suministro de Sony, mientras que TCL aportará "avanzada tecnología de pantalla, ventajas de escala global, huella industrial, eficiencia de costes de punto a punto y fortalezas de una cadena de suministro vertical".
Aunque el hecho de que Sony vaya a tener el 49 % de la nueva empresa hace entender que no se trata de una salida de la industria como tal, es un hecho que el fabricante japonés ha perdido competitividad en el mercado de los televisores, donde antaño fue sinónimo de calidad, imponiendo su ley a través de la tecnología Trinitron durante la era CRT y protagonizando en hitos como la comercialización en 2007 del primer televisor OLED, el Sony XEL-1.
La noticia tampoco debería sorprender mucho a los amantes de las tecnologías de la imagen que hayan estado pendientes de las novedades del CES 2026. Este año Sony pasó casi de perfil por la feria de Las Vegas, cuando habitualmente su presencia es una de las más destacables, limitándose a señalar a los medios especializados que daría más información sobre sus próximos productos en un evento posterior.