OpenAI se ha puesto al frente de la carrera de la inteligencia artificial. Como mínimo esto es lo que dice la startup tras el lanzamiento de GPT-6 Astra, un modelo que supera a Claude Fable 5.1, el último soldado de Anthropic, en los benchmarks. Entre los logros de la criatura tenemos saturar ARC-AGI 3, una prueba diseñada para medir la capacidad de los agentes de IA para aprender y razonar, y hacer lo propio con FrontierMath Tier v4, que es el nivel máximo de un benchmark que evalúa las capacidades de razonamiento matemático.
La presentación de GPT‑6 Astra llega con declaraciones rimbombantes, como describir el modelo como un "salto generacional" o incluso hablar de la "nueva era de la inteligencia artificial general". La IA general es un concepto algo difuso, pero en la industria de la IA es el objetivo que persigue todo el mundo y se define como la capacidad de un modelo para aprender, razonar y aplicar conocimientos en una amplia gama de tareas con un nivel igual o superior al humano. Greg Brockman, presidente de OpenAI, ha dicho que no le parece disparatado pensar que nos encontramos en la era de la IA general. El tiempo nos lo dirá.
GPT‑6 se lanza hoy para un conjunto limitado de organizaciones y en los próximos días estará disponible para todos los usuarios de ChatGPT Plus, Pro, Business y Enterprise, así como mediante la API de OpenAI y Amazon Web Services. Su lanzamiento se produce un año después de la llegada de GPT-5 y poco más de un mes después de que dos modelos de OpenAI se fugaran de un entorno sandbox para hackear Hugging Face y superar una prueba. La compañía asegura que GPT-6 no era uno de estos modelos. A todo esto, hoy Nvidia ha anunciado un acuerdo para adquirir Hugging Face a cambio de 12.930 millones de dólares.
Los resultados que ha publicado OpenAI muestran que GPT‑6 destaca especialmente en tareas agénticas, programación y matemáticas. Los dos primeros son campos con un recorrido comercial muy lucrativo, mientras que el último abre varias puertas, como que el modelo pueda resolver problemas matemáticos complejos que a día de hoy no están al alcance de los humanos. Un modelo interno de OpenAI consiguió resolver hace unos meses y de forma autónoma la conjetura de Erdős. Respecto a la ciberseguridad, OpenAI dice que GPT-6 representa un aumento considerable de las capacidades frente a GPT‑5.6 Sol. En otras palabras, es más capaz de identificar vulnerabilidades y desarrollar exploits.
La seguridad de los modelos de IA es un punto crítico. OpenAI dice que GPT‑6 obtuvo una puntuación perfecta del 100 % en ExploitBench, la prueba de referencia que evalúa su capacidad para desarrollar exploits a partir de vulnerabilidades conocidas. La compañía también ha usado GPT-6 en una prueba basada en el incidente de Hugging Face, y dice que el modelo no intentó comprometer la infraestructura de seguridad de un tercero como sí hizo GPT‑5.6 Sol.
Uno de los grandes objetivos de OpenAI con sus modelos es que los usuarios confíen en ellos para que puedan tomar el control del ordenador y realizar tareas complejas o programar. La compañía asegura que GPT-6 puede completar tareas de varios pasos y, en este sentido, sostiene que nos encontramos ante el "modelo más avanzado del mundo para manejar ordenadores". OpenAI dice que GPT-6 es capaz de concertar citas, buscar ofertas de empleo o encontrar vivienda más rápido que una persona promedio. También afirma que es capaz de hacer la declaración de la renta, cosa que Hacienda no recomienda dejar en manos de una IA.
El gobierno de Estados Unidos sigue supervisando el lanzamiento de los modelos de IA y el desembarco de GPT-6 no ha sido diferente. OpenAI asegura que ha seguido todos los procesos de prueba estándar y que no le han mandado cambiar nada.