Un par de días después de abandonar el acceso anticipado en Steam, GreedFall: The Dying World da el salto a las consolas y desde hoy se encuentra disponible en PlayStation 5 y Xbox Series a cambio de 59,99 euros. El desarrollo de este título editado por Nacon corre a cargo de
Spiders, el mismo equipo que sacó adelante el primer GreedFall y otros títulos como The Technomancer, Steelrising o Bound By Flame.
GreedFall: The Dying World es la secuela de GreedFall, un juego de rol narrativo cuya historia se desarrolla en un mundo de fantasía inspirado en la Europa del siglo XVII. La gran novedad de esta entrega es que la campaña se ambienta tres años antes de los hechos narrados en el primer título, y en lugar ponerse en la piel de un personaje que viaja a la isla Teer Fradee en busca de fortuna y dejando atrás a un continente acechado por una enfermedad mortal, los jugadores adoptan el papel de un nativo de la isla. Nuestro héroe es un aprendiz de Doneigad, un guardián del conocimiento al servicio del clan.
Sin embargo, el destino del protagonista cambia para siempre cuando unos extranjeros del viejo continente lo capturan y amenazan con exterminar a su pueblo. Tras escapar de los captores, el Doneigad empieza a explorar el continente y no tarda en descubrir que es el hogar de naciones poderosas en guerra y de una enfermedad mortal. El objetivo de los jugadores es guiar a nuestro héroe hasta su casa en Teer Fradee, pero la huida lo llevará al corazón de una conspiración mucho mayor en la que están en juego tanto el continente como su clan.
Al inicio de la campaña de GreedFall: The Dying World los jugadores son libres de explorar el continente a medida que aumentan su poder y afinan su estilo de combate, pero debido a que se encuentran en una tierra extraña necesitarán aliados que se unan a la causa. El título ofrece la opción de conocer hasta ocho compañeros, cada uno de los cuales tiene su propia historia, creencias y secretos. Se pueden elegir tanto sus atuendos como sus atributos y especialidades de combate para configurar un grupo que refleje un estilo y sirva de apoyo durante los enfrentamientos. Las decisiones marcarán la vida de estos aliados y la relación que tienen con el protagonista.
El combate es uno de los pilares de GreedFall: The Dying World, aunque no siempre es la mejor opción. Los enfrentamientos son en tiempo real, pero con la posibilidad de hacer pausas tácticas para coordinar acciones, tanto las propias como las de los compañeros, sacar partido a las debilidades del enemigo y adaptar la estrategia en función de la situación. Los jugadores tienen la opción de elegir su experiencia de combate. Por ejemplo, pueden centrarse en su personaje y dejar que los compañeros vayan por libre o tomar el control de todo el grupo.