Watson explica que PlayStation Puga era un proyecto diseñado específicamente para el mercado brasileño, que históricamente ha tenido un régimen de importación muy estricto para las consolas. La idea era fabricar el hardware dentro del propio país y liberarse en gran medida de los impuestos y trabas burocráticas. PlayStation Puga es un DualShock con una PlayStation completa integrada, que en su interior esconde un procesador basado en ARM a 650 MHz y 4 GB de memoria para almacenar unos 10 juegos. La batería son cuatro pilas AA, que según Watson son capaces de ofrecer unas 20 horas de autonomía.
En resumidas cuentas, PlayStation Puga era una PSX portátil, pero en lugar de tener una pantalla (como PSP o Xperia Play) se conectaba directamente al televisor con un cable RCA.

¿Qué salió mal? PlayStation Puga era un prototipo funcional, pero aparecieron problemas de licencias con los juegos que se pretendían incluir. Sony no lograba ponerse de acuerdo sobre los royalties con las terceras compañías, que según Watson pedían demasiado dinero. Sin embargo, la parte más molesta fue la negociación de Sony con ella misma. En la compañía japonesa había una división encargada de las licencias, los responsables de PlayStation Puga tenían que negociar con ella y nunca estaban satisfechos con los royalties.
PlayStation Puga era un producto diseñado para venderse a bajo precio y según Watson el beneficio por unidad iba a ser de unos 10 centavos. El proyecto fue cancelado debido a la poca (o nula) ganancia que iban a tener y por los problemas con las licencias de los juegos. Sin embargo, el software de PlayStation Puga fue útil para Xperia Play, un móvil cuya pantalla se desliza para descubrir la botonera de un mando DualShock. Xperia Play se puso a la venta en 2011 (cuando PSP ya llevaba tres revisiones) y no consiguió convencer al mercado.
