Hola
Seré claro:
Si se te dan bien las matemáticas, química, física, y te sientes cómodo estudiando materias técnicas plagadas de fórmulas, entonces ve a por ingeniería. Es difícil siempre que no tengas vocación y estés dispuesto a trabajar, pero es muy factible si tienes esas condiciones de base.
Si por el contrario, se te dan mal las matemáticas, física, química y te aburren las fórmulas y ves la carrera como un camino pedregoso cuesta arriba, pero te gustaría tener el título, entonces no pienses en la ingeniería. El ingeniero lo es desde el primer día de la carrera, porque "se las tiene que ingeniar" desde el primer día de la carrera. No te conviertes mágicamente en ingeniero cuando apruebas la última asignatura. Debes empezar a asimilar la profesión desde el primer día, porque si no, no podrás llevar adelante la carrera con la fuerza necesaria.
Estudiar Derecho y Economía en una misma carrera es un invento de las universidades privadas para dar dos títulos en el tiempo en que en una pública se saca uno. Ese invento tiene sus pegas, y es que no se pueden sacar dos títulos con la misma calidad que si fuera uno solo a tiempo completo. Esto significa que tendrás dos títulos, pero no vayas a creer que sabes más que un Economista o que un Licenciado en Derecho de otra universidad.
Además parece que crees que por estudiar en esa Universidad "se te van a rifar"
Llegar lejos en una carrera no depende de dónde hayas estudiado, sino de que sepas aprovechar el título. La inmensa mayoría de los licenciados van directamente a hacer oposiciones y al Estado le da un poco igual quién firme el título, mientras esté legalmente reconocido.
Si vas a ejercer la abogacía tendrás que superar un examen obligatorio y de poco te servirá el lujo del título, tendrás que saber lo que piden en el examen.
Una cosa final: es una cosa muy bonita la tradición familiar, que médicos tengan hijos que sean a su vez también médicos, o abogados tengan hijos que sean abogados... pero no hagas una carrera porque creas que te va a dar dinero, porque entonces serás un profesional muy malo. Hay que AMAR la profesión. Si no amas la profesión -y eso es lo que sí podría haberte transmitido tu padre- entonces es mejor que no pierdas unos años de tu vida. Hay profesiones más lucrativas y un buen ingeniero también se cotiza lo suyo.
Salu2