Yo tenía la Super Nintendo conectada a una cadena Technics que nos vendieron con una enciclopedia. Tenía unos pedazo altavoces de madera que te podías sentar encima.
Eso sonaba como Dios. Recuerdo felicidad infinita ahí, con las músicas del Zelda A Link to the Past, Super Probotector, Super Ghouls'N Ghosts...
Y del Super Adventure Island, que eso era como poner un CD de música de baile a toda hostia.
Cuando alquilé el Jurassic Park, los berridos de los dinosaurios en los escenarios interiores se escuchaban tan cojonudos, que vino una vecina a preguntar qué animal teníamos en casa.