Sensenick escribió:La sociedad no ha moldeado a la iglesia nunca, debido el gran poder que tenia, ya fuese por dinero, miedo o en las últimas décadas, por formar parte del sistema impuesto.
Ha sido más bien la iglesia la que ha tenido que adaptarse a la sociedad actual, no estamos hablando de huevo y la gallina aunque lo parezca.
La Iglesia está formada por personas, a veces hablamos de ella como entidad abstracta, como si la realidad no le afectara.
Es como si me dices que la sociedad no hace las leyes sino que la legislación se adapta a la realidad. Por ejemplo, si hay una ley de divorcios es porque la gente se separa, la gente no espera a que haya una ley de divorcios para romper sus matrimonios. Pues con la Iglesia lo mismo. Una nimiedad como el cambio en el rito del matrimonio, referente a las arras (hasta hace unos años el hombre compartía los bienes con la mujer, hoy se hace mutuamente) puede llamarse adaptación o como quieras, pero es simplemente la aceptación de un hecho: las mujeres también ganamos dinero.
Sensenick escribió:En tdo caso, estoy habando de el papel histórico de la Iglesia, la "omisión" (que yo no la veo, veo más acción negativa) que ha provocado una educación machista y sumisa... no tanto una sumisión de dar simples órdenes, sino de papeles, roles... o algo tan simple como ver reducidas las funciones a la propia casa.
Creo que pierdes de vista que cuando no había lavadoras ni microondas y las familias tenían cuatro, seis o más hijos, alguien tenía que quedarse en casa.
Una cosa es el reparto de tareas, que es absolutamente necesario en una familia con hijos, y otra la sumisión al varón. Tenemos la idea de que ser ama de casa y criar a los niños es un trabajo ingrato. Pero estar al servicio de la familia no es necesariamente sinónimo de estar al servicio del hombre. Simplemente es asumir una serie de tareas que alguien tiene que hacer.
El problema es que miramos a las generaciones pasadas con nuestra perspectiva de siglo XXI. Pero esto es un error.
Sensenick escribió:Ha sido precisamente cuando la sociedad se ha desvinculado de la iglesia cuando la educación ha cambiado, cuando se empieza a ver cierta igualdad...
Puede que tengas razón. Y probablemente los dos la tengamos. Yo creo que los cambios sociales en la generación de mis padres fueron tan grandes que es difícil saber qué vínculos se rompieron primero, si los religiosos, si los educacionales... Yo lo que sé es que el peor machismo es el silencioso. Y creo que en las generaciones pasadas había mucho machismo, pero al menos sabías exactamente en qué consistía. El machismo actual es un machismo encubierto. Por eso no creo que el machismo esté relacionado con la Iglesia, porque lo sigo viendo (y sufriendo) por todas partes, tan arraigado como siempre pero maquillado.