Leí este hilo varias veces en su momento y siempre aguanté como un campeón para no estropear las cosas, para que todo se arreglara, ya que en todo momento reconocí y sigo reconociendo que no actúe como debía actuar, pero como al final me han mandado a tomar por culo(y la mentira esta ha sido una de las principales razones), pues ya da igual. Pero es que me encanta como la gente opina sólo conociendo la versión de una de las partes...vamos a ver, ¿alguien, siquiera por encima, se ha llegado a plantear las razones que pueden llevar a alguien a una actitud tan infántil y estúpida? Desde luego, como decía palpatine, una de las mayores era el miedo, puro miedo, que rozaba el acojone.
En esos momentos yo me había desplazado de ciudad por ella, abandonando todo lo que tenía en mi ciudad natal, lo que siempre crea cierto resentimiento que es difícil de evitar (era un reproche frecuente por entonces, que era duramente castigado con frases como "si tanto quieres a tus amigos casate con ellos"). Estaba allí gracias a una beca de estudios (que en principio iba a solicitar ella, pero, debido a las circunstancias y a un odio inusitado hacia Madrid, se truncó), pero los cursos académicos se acaban y las becas también. Aun así decidí seguir allí contra viento y marea, con ingresos 0 al mes, viviendo juntos y compartiendo gastos, mientras buscaba trabajo y una academia donde prepararme las oposiciones. Lo malo es que Granada es una ciudad preciosa (que me gusta más que Madrid, por cierto) pero no hay trabajo en ningún lado, y eso de academias que preparen oposiciones un poco fuera de lo normal (ya sabeis, magisterio, auxiliares administrativos,etc) es algo de ciencia ficcion.
Pero con eso y con todo acabó el verano, y yo seguía en el puto paro y recibiendo continuos ánimos como "es que no te mueves para buscar trabajo". Y aquí viene uno de los mejores detalles: ella ganaba 600 euros al mes y yo cero patatero, pero los dos pagamos lo mismo de piso y de gastos comunes. Y encima, en cuanto compraba algo ponía unas caras de "ya esta bien, que caprichoso eres, que te vas arruinar y no vas a poder afrentar los gastos comunes". Al final, entre el cabreo y el miedo, lo mejor que se me ocurrió fue "bueno, me compró estos 3 comics en algún viaje a Madrid, y como tampoco presta mucha atención a mis frikadas, no creo que se de cuenta y me ahorro el sermón" Tampoco estaba muy falto de razón, ya que no se enteró de la mentira hasta que tuve un descuido (las mentiras tienen las patas cortas, y eso se le puede aplicar a ella también). Esta táctica también la aplique a un juego, pero como para ella por entonces no existía el secreto de las telecomunicaciones, pues también hubo pillada, y de verdad lo reitero, pedida de disculpas sinceras.
No hace falta decir que aunque no volví a mentir ni a comprar nada a escondidas, acabé arruinado igualmente, momento en el que tuve que volver a Madrid para poder trabajar y sacar mi vida del fango. Y si, el amor es muy importante, pero la salud mental y el dinero también. Ella hizo un gran sacrificio como el que yo había hecho en su momento y se vino a vivir conmigo a Madrid (deseando irse antes de llegar), y dando yo gracias a que se vino porque el alquiler era gratis (aunque sea un cuchitril), porque aquí había más oportunidades de trabajo y porque aquí estaba la única academia que preparaba sus oposiciones, si no se queda allí.
Ahora resulta que las mentiras las calza ella, por mucho que se empeñe en negarlo, ya que estuvo enamorada de dos personas antes de dejarlo conmigo (ya lo dejó cuando a la tercera ha ido la vencida) pero no me dijo nada. Para ella no es una mentira ya que nos iba ya tan mal que no lo dijo para no hacerme daño (las mujeres siempre tan políticas); claro, claro, muchas gracias, sólo me rompes el corazón en mil pedazos. Y de lo del tercer tío ya me enteré a base de entrometerme en su intimidad como ella hizo en su momento, ya que no pensaba decirmelo hasta sabe dios cuando. No esta bien ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio.
En fin, que espero que sea feliz y que a su nuevo novio (por supuesto en Granada, como digo estaba deseando largarse antes de llegar; 7 meses ha aguantado) no le ponga límites dinerarios de X euros al mes (el mio era 25 hasta que estalló la revolución).
Saludos, Tronius, ¿se lo notifico yo o se lo notificas tú? Sin rencores.
P.D: Y siempre me he preguntado de donde le venía esa obsesión por entrar en las páginas de contactos esas de amistad y amor, que deberían llamarse de amor y sexo. No llevabamos ni seis meses y ya había inscrito en una, ¿no será que nunca fue feliz conmigo y sólo deseaba un panoli que le financiará la mitad del piso porque estaba harta de compañeras de piso?