Bueno, un ejemplo de lo que me sirve y por qué me vale mucho la PS5 Pro tenga un parche bueno o no lo tenga.
Tras acabar FFVII Rebirth (bestial, el salto de IQ de la PS5 base a Pro en el modo rendimiento esta vez sí parece casi generacional), me puse con el Banishers: Ghosts of New Eden (por cierto, me está gustando muchísimo) porque me llamó mucho la atención cuando se anunció, está en el Plus, y quería algo más corto/directo antes de probar con KCD2... y se da el ejemplo práctico de que, aún sin parche, la mejora por fuerza bruta aporta mucho.
De primeras siempre suelo probar el modo 30 frames para tener más calidad gráfica pero, si noto algo de tirantez, me paso al 60 fps. En este caso probé los 30, no me sentía cómodo y, tras ver las diferencias con el juego en la base y en Pro, me he ido al 60 fps de cabeza.
¿Por qué? Por algo tan sencillo como que en el modo 30fps renderiza prácticamente a 2160t, 4k casi reales, pero es que en el modo rendimiento a 60fps renderiza a 1944p. Vamos, que no hay prácticamente diferencias en resolución, doblas tasa de frames, y acabas disfrutando de 60fps con 4k prácticamente nativo xD
Aparte es muy sólido, mientras que en la base vamos a 1440p y con caídas en los 60 frames.
Al final haya o no parche las mejoras por potencia bruta están ahí, que es lo que yo quería (y ya sabía que era así por lo que ví con PS4 Pro).
Sin más, era un ejemplo aprovechando un nuevo juego. Con KCD2 vienen ya más cositas aparte de resolución/framerrate en PS5 Pro, pero ya lo cataré de aquí unas semanas