Hereze escribió:kenmaster escribió:Hereze escribió:Claro porque gente que se puede permitir una estancia de hasta 4 días en Barcelona más entradas para dos partidos, son gente con poco poder adquisitivo.
Esa gente dejaría en 4 días más dinero que el que dejan en todo el verano ese turismo de alpargata que recibimos
@kenmaster eventos deportivos bien montados pueden dar muchos beneficios, otra cosa es por ejemplo construir un circuito de Fórmula 1 para tres días.
¿Hablas con conocimiento o por lo que te han dicho los políticos y algunos hosteleros?
¿Quieres que desarrolle el tema? Me encanta y no tengo problema en abrir el debate y daros algunos datos...
Y sí, el caso de la F1 es un gran ejemplo de cagada antológica. Lo fue en Valencia y lo va a ser en Madrid porque se está siguiendo al pie de la letra el mismo modelo.
Lo sé por la experiencia de los JJOO en Barcelona, pude ver de primera mano lo que cambió la ciudad
Un evento de esas características para una ciudad como Barcelona no le supondría problema alguno y un gasto ridículo, teniendo en cuenta que en eventos deportivos de esa magnitud la mayor parte del gasto se destina a infraestructura y aquí eso no sería necesario. Luego estaría la seguridad que al ser un evento de ámbito nacional también repercutiría en otro cuerpos de seguridad.
Es mucho mejor y menos dañino para la ciudad un evento así que no los decenas de miles de jóvenes ingleses que vienen cada mes
@Alexios seguimos teniendo mucho turismo de cerveza y bocadillo
Barcelona 1992 es el ejemplo que siempre se usa como modelo que funcionó pero cuidado con ese ejemplo. Es en el que se miran todas las sedes que presentan candidatura a los JJOO y un
rara avis. Te desgloso algunas razones por las que Barcelona 1992 es un caso muy particular y por lo que no se ha replicado después:
1- La reforma urbanística de Barcelona para los JJOO del 92 no se diseñó ad-hoc para los JJOO. Es un plan urbanístico de los setenta que ya tenía en cuenta la reforma portuaria necesaria que fue clave para el cambio radical en el turismo de la ciudad gracias a la entrada de los cruceros.
2- En el diseño de la reforma para los JJOO muchas de las infraestructuras y reformas se iban a ejecutar igual aunque no saliera la candidatura adelante (no todas pero si algunas de las infraestructuras deportivas como las piscinas).
3- El aumento y rendimiento turístico de la ciudad no fue inmediato tras los JJOO. Tardaron varios años en coger la velocidad de crucero que tienen ahora.
4- Los costes de los JJOO fueron muy elevados y estuvieron soportados principalmente por el Gobierno de España. Si no recuerdo mal quien más puso fue el Gobierno de España, después el ayuntamiento de Barcelona y por último la Generalitat. Aunque en el discurso oficioso quisieron que pareciera lo contrario. Para saber más recomiendo el libro: Freedom for Catalonia de John Hargreaves.
Es decir, un modelo poco replicable en eventos deportivos de menos envergadura porque estuvo muy muy subvencionado para las cuentas de la ciudad y porque la reforma urbanística que implicaba no se hizo ad-hoc para el evento.
El mayor problema de los megaeventos deportivos es que:
- Siempre tienen un sobrecoste de más del 200% porque se presupuestan muy a la baja.
- El turismo de evento deportivo desincentiva el turismo normal. En ciudades con mucho turismo como Madrid o Barcelona pueden generar una bajada en vez de una subida. Eso pasa porque el turismo deportivo es incómodo para la ciudad (ingleses borrachos...) y además genera burbujas en hostelería (el tonto el último de manual).
- El turismo de evento deportivo es más low-cost que el normal. En el Mundial de Brasil los Argentinos alquilaron autocaravanas y pasaron de ir a hoteles, por ejemplo. Sobre todo en fútbol, que es más popular. En otros deportes más elitistas puede ser distinto, pero también arrastran menor masa social.
- Generalmente el respaldo económico de estos eventos es muy opaco por lo que los políticos "cuentan" las cifras que les interesan de generación de ingresos pero no contabilizan, por ejemplo, el enorme coste policial y de seguridad (movilización de agentes de otras regiones que pagamos todos). Suelen buscar fórmulas a través de empresas pantalla para evitar que salgan los costes reales a la luz, y luego cuando vienen mal dadas pagamos con dinero público. El caso de Valencia es un gran ejemplo de ese tipo de gestión. En Madrid en vez de una empresa pantalla se está usando una empresa pública -IFEMA- para que no sepamos lo que nos va a costar la broma.
Si queréis que nos vayamos a desastres internacionales podemos hablar de Sochi 2014, de Montreal 1976...