Francia vs Senegal.
La primera parte fue impropia e indigna de una selección con el potencial de Francia y más tras lo mostrado en la segunda mitad. Totalmente estáticos, andando, con un juego lento y absolutamente previsible... Por su parte, Senegal propuso más fútbol (no juegan del todo mal, tienen mimbres y cierta calidad), intentando trenzar jugadas mediante un fútbol combinativo, cuando no balones en profundidad para correr al espacio, como sucedió en su primera ocasión de gol, donde el disparo impactó en el poste y el rebote fue afortunado para el cancerbero francés, ya que en el 95% de las ocasiones, entraría. Tuvieron otra clarísima en los últimos segundos del descuento, tras una buena internada por banda izquierda donde el jugador africano al remate en el segundo palo, la envío a las nubes.
Francia tardó exactamente 54 minutos (que se dice pronto) en disponer de una oportunidad de gol, lo que evidencia el ritmo pachanguero con el que se tomaron gran parte del encuentro. Eso sí, ocasión manifiesta de gol, con un mano a mano que salvó muy bien Mendy.
No sería literalmente hasta superada la hora cuando al fin, los galos empezaron a pisar el acelerador, incrementando la velocidad en la circulación del esférico, lo que puso en apuros y aprietos a un conjunto africano con dificultades para seguir dicho ritmo. Así llegó el mano a mano de Mbappé, bien salvado nuevamente por Mendy y el primer tanto tras una asistencia brutal de Olise (ya había realizado dos excelentes anteriormente) que definió a la perfección Mbappé.
A partir de ahí, Senegal se diluyó y Francia se hizo dueña del partido, marcando el segundo. A pesar de ello, hubo un conato de susto en el descuento con Senegal logrando recortar distancias (discrepo con lo de que fue un golazo, fue una cantada del portero, que puso las manos blandas y la despejó hacia dentro), para literalmente un instante después tras el saque de puerta, recibir Mabppé, girarse y al ver a Mendy adelantado, propinar un chut que se coló por la escuadra, este sí, un golazo de verdad. Eso sí, en la última jugada, casi se la mete en propia el guardameta galo...
Por un lado, Senegal no supo aprovechar sus oportunidades y por otro, Francia adoleció de lo mismo que el mundial pasado: ir de sobrado. Es como el estudiante que no aborda la materia hasta última hora, porque sabe que con unos minutos de intensa dedicación, le bastará para aprobar. Me parece una desidia vergonzosa (e insultante para el espectador) a la par que peligrosa, porque si llega a marcar Senegal las dos primeras que tuvo en la primera parte, le hubiera costado bastante remontar dicho marcador. Les gusta demasiado jugar con fuego y en la final del anterior certamen lo evidenciaron, perdiendo 2-0 por jugar al tran-tran y cuando se pusieron en serio, igualaron el resultado, pero acabaron cayendo en penaltis, cuando de haber jugado concentrados desde el primer minuto, seguramente hubieran vencido.
Normal que Deschamps sólo realizara dos cambios, total, se pasaron una hora caminando, no padeciendo desgaste alguno...
60 minutos de puro tedio porque a los franceses no les apetecía jugar en serio... Obsceno...