Canadá vs Bosnia
Vaya diferencia respecto al encuentro inaugural disputado entre México y Sudáfrica, remarcándose en mi caso la sensación de que aquel día, visualicé otro deporte.
Los primeros 10 minutos fueron completa y absolutamente vertiginosos a la par de trepidantes, con dos conjuntos que desde el pitido inicial salieron con un ímpetu descomunal, con un ritmo de juego muy elevado. Canadá optó por un juego más combinativo, tratando de triangular para acercarse a la portería contraria, mientras que Bosnia se decantó por balones en largo procurando buscar la espalda de la defensa canadiense. Los jugadores de ambos combinados iban al choque con mucha fiereza, presionando sin cesar y forzando el fallo para generar peligro.
Los primeros acercamientos se produjeron a través del balón parado por parte de Bosnia, con dos faltas que cabecearon dentro del área desviadas. Por su parte Canadá, dispuso en el minuto 10 de una ocasión clara, tras un pase en la frontal que remató completamente solo un integrante americano, pero demasiado flojo y centrado, no suponiendo un peligro ni amenaza seria para el guardameta bosnio.
La iniciativa de ambos equipos se mantuvo equilibrada hasta el minuto 20, donde a raíz de córner que irónicamente a juicio de un humilde servidor, se trataba más bien de una falta a favor de Bosnia, los europeos pusieron la pelota al primer palo rematándola brillantemente para así inaugurar el marcador.
A partir de ese gol, Canadá se volvió el absoluto protagonista del partido, asumiendo el control del esférico mientras intentaba a través de su velocidad en la conducción del mismo, aproximarse rápidamente al área de Bosnia y establecer la igualada. Bosnia no intentó disputar la posesión y se limitó a esperar atrás, atenta a una posible pérdida para armar una contra rauda que les permitiera ampliar la ventaja en el electrónico. A pesar de la predisposición de los americanos, no pudieron infligir mucho daño, ya que sus centros eran constantemente despejados por una zaga europea bastante contundente en el juego aéreo. Sin embargo, mostraron más carencias ante el juego combinativo, perdiendo en momentos la marca, cuando no literalmente resbalándose. Así se produjo la oportunidad más manifiesta a favor de Canadá, tras recibir en el lateral derecho un balón, que el atacante controló bien y tras recortar para introducirse en el área, su disparo se marchó bastante elevado.
En la segunda parte el guión no varió ni un ápice: Canadá siguió con su plan de avanzar mediante jugadas trenzadas y combinadas, mientras por su parte Bosnia lo fiaba a los balones en largo y sobre todo, aprovechar alguna contra. Fruto de esa tesitura, se produjo una doble ocasión en el minuto 53: primero los americanos, tras una buena triangulación en la frontal del área, consiguieron dejar a un delantero completamente solo en el corazón del área que tras chutar, primero desvió ligeramente el portero el esférico con su pie y finalmente, un defensa evitó que la pelota sobrepasara la linea de gol, tras un pertinente golpe que dirigió el balón al larguero. Prácticamente a continuación, los europeos ofrecieron su réplica, con un balón largo desde su defensa que sorprendió a la zaga canadiense, colándoseles entre medias un delantero bosnio que gozó de un mano a mano que desbarató el meta americano.
De esa manera, se pasó del hipotético empate, a la posible sentencia.
Debido a ese susto, Canadá incrementó el ritmo, tratando de desbordar a la zaga bosnia imponiéndose mediante un mayor pico de velocidad, cosa que logró en el minuto 65, penetrando por la banda izquierda para efectuar un centro al área que por primera y única vez, contó con un rematador, siendo su cabezazo sacado bajo la línea por un central bosnio.
Canadá intensificó las llegadas, mientras que Bosnia se limitó a resistir y aguardar a su oportunidad. Sin embargo, esa mentalidad les acabó pasando factura a los europeos, cuando en el minuto 78, un pase filtrado en su frontal del área llegó a un Larin que se giró con mucho criterio y tras un poco de fortuna, ya que su disparo fue desviado por un defensa, consiguió la ansiada igualada.
Con el empate en el marcador, Bosnia intentó dar un paso al frente, pero carecía de las herramientas para tomar la iniciativa, diluyéndose fruto del empuje de Canadá, que buscó la victoria hasta el último instante y nunca mejor dicho, porque a 30 segundos de concluir el encuentro, una nueva internada en la banda izquierda finalizó con un pase mortífero al corazón del área que remató Larin, pero cuyo disparo fue repelido esta vez por los centrales bosnios.
De esta modo acabó el duelo, con un reparto de puntos. Durante los primeros 20 minutos estuvo bastante igualado, pero desde el tanto de Bosnia, claramente Canadá fue el conjunto que dominó, limitándose los europeos a esperar su ocasión para ratificar la victoria. Afortunadamente fue un choque de mayor nivel que el inaugural, con una Canadá provista de mayor calidad y capacidad constructiva, pero Bosnia siendo más compacta y organizada, con un juego más directo. Al final Canadá hizo méritos para ganar, pero Bosnia demostró ser un rival muy incómodo, que seguramente pondrá en aprietos a los demás equipos del grupo.