Buenas a todos, quería escribir aquí por compartir lo que me ha estado sucediendo en el último año. Es posible que se venga un tocho importante, pero me gustaría exponer todo y exponerme de alguna manera. Llevo mucho escribiendo en cuadernos, para mí, como parte de un proceso de entendimiento y desahogo y ahora quiero hacerlo aquí.
A mediados de abril de 2025 descubrí que mi pareja, con la que llevaba 15 años, me estaba siendo infiel. Tenemos una hija en común, en aquel momento la niña tenía 10 meses... Descubrí la infidelidad al poco de comenzar, entendiendo como infidelidad la parte física, aunque la conexión más sentimental entre ambas personas tuvo un proceso de unos meses antes claro...
La noche que descubrí todo, estuvimos hablando hasta las 5 o 6 de la noche. En todo ese rato ella intentó ocultarlo, fue mintiendo y solo reconocía las cosas apretándola mucho. La vi contrariada y dolida, pero no por lo que suponía para nuestra relación, sino porque la había pillado justo cuando habían quedado al día siguiente para mantener relaciones sexuales. Vamos, que la noté jodida porque la había fastidiado el plan. Ambos tenemos entre 30 y 40 años y el chico con el que empezó tenía 18 años...la situación era (y es) esperpéntica (relación consentida
Tras muchas conversaciones y días complicadísimos, se fue a hablar con dos amigas, las contó una versión que no se ajustaba a la realidad (esto lo supe después), volvió y me dijo que dejaba la relación. El día antes me había dicho que iba a luchar por recuperar mi confianza.
Os podéis imaginar todo lo que esto ha supuesto a mi vida en cuanto a cambios, al proyecto de vida familiar totalmente roto, a mi confianza y autoestima.
Para rizar el rizo, el chico con el que anda es un delincuente (tiene delitos) y ella se ha ido desentendiendo del cuidado de la niña. He tenido una preocupación muy grande en todo momento por cómo estaría la niña con esta persona, porque su funcionamiento no es correcto y es alguien muy agresivo. Incluso he tenido que denunciarle porque se ha presentado en mi casa amenzándome ya que en su cabeza no entra el que mi ex y yo hablemos para tratar de la niña, eso significa que yo estoy intentando recuperarla (nada más lejos de la realidad después de todo).
Ha llegado a un punto en el que ella ha aceptado que yo tenga la custodia de la niña y ella solo verla un par de veces a la semana, unas pocas horas cada visita. Así que tengo la custodia total, aunque la patria potestad sigue al 50%. La niña duerme siempre conmigo y la cuido yo siempre. De hecho, lleva 4 meses que no me pasa ni la pensión de alimentos, que puse la mínima posible...pero bueno, que se está desentendiendo mucho.
Por otro lado, en este tiempo ha ocurrido otra historia en mi vida que si bien me ha ayudado o me ha hecho sentir menos mal, ahora me está afectando bastante.
Cuando sucedió todo esto una amiga con la que tenía mucha confianza fue un gran apoyo. Estuvo pendiente de mi, hablábamos de todo esto, me ha aconsejado, etc. El caso es que los dos hemos empezado a sentir cosas el uno por el otro, a tener sentimientos y una atracción física también bastante evidente. Imagino que compartir tantas horas juntos, unido a que creo que somos dos personas que conectan, nos llevó por ese camino. El problema principal de todo esto es que ella tenía novio (relación a distancia de 6 años). Yo eso lo he respetado en todo momento y de hecho fue ella quién se "declaró" afirmando que estaba sintiendo cosas por mí a nivel físico y sentimental. Hasta ese momento yo ni me lo había planteado.
Nunca pasaba nada entre nosotros y las conversaciones en persona eran normales de una amistad. Por whastapp ella sí que iniciaba conversaciones más íntimas de las que luego se arrepentía, pero al día siguiente las iniciaba de nuevo.
Mantuvimos una dínámica así en la que yo no lo hice bien, no con intención, pero simplemente creo que me dejé llevar por el estímulo positivo que me resultaba esa situación. Me engañé a mí mismo pensando que no estaba haciendo nada mal ya que no estábamos teniendo contactos a nivel sexual.
Sin embargo todo esto fue aumentando cada vez, la frecuencia de ese tipo de conversaciones me refiero. Ella varias veces me dijo que no estaba a gusto con eso pero que yo la gustaba mucho y que no podía alejarme. Aquí tuve que actuar bien y alejarme, pero no lo hice. Me asustaba perderla porque me encontraba muy solo y vulnerable y creo que fui muy egoísta. Si para ella era complicado, para mí era incluso más.
El caso es que las cosas fueron escalando y nos acercamos mucho físicamente en varios momentos. Ella intentó besarme en varios momentos, incluso me los pidió y fui yo el que se apartó y se negó todas esas veces.
Hubo una noche en la que me aparté, ella siguió insistiendo y yo tampoco me resistí y acabámos besándonos.
Por resumir un poco, entramos en una dinámica en la que todo iba a más, hasta que tuvimos relaciones sexuales. Y ella siempre daba ese primer paso, yo me resistía hasta que ya en una ocasión me harté de ser yo el que pensaba en su novio en esas situaciones y me dejé llevar. Mal hecho y no me siento en absoluto orgulloso. Ella luego se arrepentía, estaba unos días mal conmigo y volvía.
El resumen es que acabó dejando al novio, pero no contándole lo que había ocurrido. Mantuvo contacto con él muy frecuente porque "quería cuidarle" y mientras se acercó más conmigo. El problema radica en que cuando hablaba con él se sentía culpable y entonces me hablaba mal y me faltaba al respeto. De nuevo mal por mi parte por no plantarme y marcar límites. Creo que yo me encontraba en una situación vulnerable de nuevo y no he sabido actuar bien ni por ella ni por mí mismo.
En estos meses de 2026 hemos estado más cerca que nunca, aunque ella decidió irse a vivir al extranjero porque "necesitaba salir de todo esto" y me ha recalcado que está enamorada de mí pero no quiere "una relación estable con nadie". De nuevo, yo he aceptado eso y he seguido a su lado como un perrito faldero.
La he apoyado y animado con el viaje, con todos los problemas que la han ido surgiendo (igual que ella lo hizo en su momento conmigo ojo). El tema es que hace un mes la fui a ver, viaje propuesto por ella. Allí estuvimos bien, incluso me dijo de quedarme más días pero yo no podía. Horas después, al despertarnos al día siguiente, empezó a echarme mil cosas en cara. Cuando llegué a España me pidió hablar por teléfono y me dijo que había pensado todo y que lo mejor era que "nos alejáramos". La pregunté que qué significaba y me dijo que "hablar menos". De esto hace un mes y no ha vuelto a dirigirme la palabra, no ha hablado nada conmigo.
En este sentido, me siento muy traicionado por ella ya que he sido, con diferencia, la persona que más la ha ayudado en estos meses que tan mal ha estado. Incluso tuvo la pérdida de un familiar y yo me volqué absolutamente. Siento que ahora que ella está asentada en su nuevo país (al que ha ido para aprender el idioma y vivir una experiencia nueva) yo ya no soy necesario. Es una persona muy sociable, sexualmente muy activa y no soy tonto. Sé que yo soy una molestia más que otra cosa. Quiere estar libre y sentirse así para poder conocer chicos. En algunos momentos que me ha hablado mal me ha llegado a decir cosas así para hacerme daño (luego me pendía disculpas y me decía que no era así lo que pensaba, pero yo creo que realmente sí que es así).
El problema que me encuentro es que ahora me encuentro viviendo otro duelo, la pérdida de una relación, aunque no con etiqueta de novios, pero una relación de un año prácticamente. También su pérdida como amiga, porque hemos hablado mucho y hemos hecho muchísimos planes juntos y lo echo en falta. Y, sobre todo, me duele que me siento usado. La he ayudado con mil llamadas y mensajes en todos los momentos en que se encontraba sola, mal, triste y me ha reclamado atención. Siempre disponible. Pero ahora que ha empezado a conocer gente allí y a quedar y tener planes, casualmente "necesita un espacio de mí". No puedo criticarla por no querer lo mismo que yo (aunque me diga que está enamorada de mí), pero sí creo que no está bien la parte en que me siento "usado" por ella ni la forma de echarme de su vida, con una mentira de "hablar menos".
Desde diciembre voy a una psicóloga porque siento que necesito ese apoyo, esa ayuda y refuerzo. Creo que voy avanzando, pero sigo teniendo días muy malos.