Buenas, os cuento como han ido estos días para mi.
Después de estar la primera semana bastante bien, eso si, durmiendo mal por las erecciones nocturnas, el sábado me desperté con un tremendo picor. Pensaba que sería que los puntos se estaban secando o algo, pero cada vez iba a más el picor. Además de ello, tenía la punta del glande muy escocida, de la inflamación de los primeros días y de secarme la punta con un papel al mear, llegando incluso a pegárse el calzoncillo a la punta y teniendo que usar ingentes cantidades de suero para poder despegarlo.
El tema es que el dolor iba a más, y vi que se me estaba inflamando bastante por una zona que hasta ese momento apenas lo estaba. El dolor era como cuando tienes una ampolla de una quemadura y no conseguía dormir. Además, visto que todo iba de lujo hasta ese momento me entro un bajón de la hostia, ya que pensaba que el martes iba a poder ir a trabajar. Total, me fui a urgencias porque no aguantaba más (estaba llorando como una madalena...). Allí me dijeron que no me preocupara, que se me había inflamado pero nada preocupante, que la herida y los puntos estaban bien y que todo tenía un buen aspecto... Me cambiaron el paracetamol por nolotil y pude dormir.
Desde ese día la cosa ha ido un poco a peor, ya que de apenas sangrar nada, durante toda la semana me he encontrado la gasa con sangre y un liquidillo amarillo que supongo que es líquido linfatico. Además, a las noches lo he pasado peor, tendiendo que levantarme varias veces para ir a la terraza a bajar la erección.
Como veis estaba bastante jodido, más que nada porque después de una primera semana muy buena veía que todo iba a peor. Todo eso hasta hoy, cuando al ducharme he visto que dos puntos se han caído (están ahí, pero atados sólo a un lado) y que otros 2 o 3 están a punto de romperse (es como si están podridos). Después de lo que he pasado me ha dado un subidon la verdad, espero que los demás puntos sigan el mismo ritmo.
Por cierto, un gran descubrimiento que he hecho ha sido el Linitul. Son gasas vaselinadas, que por lo tanto evitan que la gasa se quede pegada a la herida. Me pongo una tira a lo largo del pene en la zona del frenillo, y así cuando me ducho, a nada que se mojé se despega sólo sin ver las estrellas.
Nada más, mañana os cuento como va el estado de los demás puntos.