Eh! Buenas, ¿cómo andan? Mi nombre es Gaspar, un verdadero gusto escribir por acá. Tema tabú, sin dudas, increíble cómo al principio hacía lo imposible porque nadie se enterara de la operación y ahora prácticamente estoy orgulloso. Sobreviví al post-operatorio, hombre, que es para decirlo en las entrevistas de trabajo.
A ver, mejor les cuento un resumen de mi historia. Imaginen un glande hipersensible. Nada, cosa de niños, es que el mío era mil veces peor, en serio. Increíble lo rosado que estaba, por Dios, me sorprendí que no brillara en la oscuridad. ¿Dolor de los puntos? ¿Sangre? Mientras nadie me toque el glande, no pasa nada. El más ligero soplido me traía un agudísimo dolor que no se lo deseo a nadie. ¡Cómo sufrí la primera noche! No dormí nada.
Pasaron tres días, y ya estaba algo acostumbrado a la venda. Volvía a ser un hombre feliz. Hasta que veo que me salió una ampolla. La venda estaba muy apretada y tenía que quitármela... mierda. Qué dolor. Ni puntos ni nada, sino la parte inferior del glande que estaba pegadísima a la gasa. Día terrible, gracias a Dios me quedé en casa.
Esa semana la tuve totalmente libre, les digo que no salí de mi casa. Ví tanta televisión que creo que les podría decir la programación semanal de unos cuántos canales. Bueno, no me puse ninguna venda: la cabeza al aire libre. A los siete días, la hipersensibilidad fue cosa del pasado... estando desnudo. En esos siete días, no se imaginan cómo protegí el glande. No recibió ni siquiera una gota de agua. Y en las noches no tuvo contacto con la sábana. Me costaría mucho explicar en palabras cómo fue que me bañé (ni ducha ni baño de tina, sino un método bastante absurdo) y cómo dormía (dividía la cama en dos, era algo bastante complejo, la verdad me costaría mucho describirlo).
Ya le he tirado agua y todo. Fui el hombre más dichoso del mundo cuando podía tocarme el glande con los dedos. Tremendo. Van 9 días pero persiste un problema: la maldita ropa interior. Ahhhh, el sábado comencé a probar a usar ropa interior y se me llegó a abrir un punto (salió poca sangre, eso sí, aunque típico que uno arma un escándalo mental por un chorrito). Hoy domingo he descansado, lástima, sentí que dí un paso atrás. Pero mañana debo ir a la universidad, y creo que sería conveniente ir con ropa interior y unos pantalones no caerían mal, ¿no?
He llegado a pensar por qué es que tenemos que usar ropa. Qué cómodo sería ir desnudo a estudiar. Aunque, pensándolo mejor, no sería bueno si las chicas también fueran desnudas... es que las erecciones son algo dolorosas, más cuando duran un buen rato. Pero quién sabe... quizás como ya estaríamos acostumbrados a ver así a las chicas no existiría tanto morbo. Eso sí, sin dudas sirve ir con ropa para el frío, sobre todo porque estudio en un cerro... aunque puede ser que la especie estuviera acostumbrada a esas temperaturas... Hmm, bueno, perdón, no hagan caso a mis ridículas reflexiones.
Bueno, el tema es que mañana no me gustaría ir con el paso del pingüino (tremendamente gracioso en escaleras, por cierto), además que me molesta el contacto con la ropa interior y me da miedo que el punto vuelva a abrirse. Sin embargo, no quiero usar otra venda, sino poner una especie de colchón entre el boxer y el pene. No sé si me explico. ¿Alguien ha hecho algo por el estilo para aconsejarme cómo hacerlo? Ojalá sea algo que se vea discreto, que tampoco quiero que parezca un tumor ahí, eh!
Cambio de tema. Quiero saber cuándo comenzar a estimular la caída de los puntos. He leído que el agua caliente con una pizca de sal tiene un efecto positivo. Pero, al mismo tiempo, no quiero abrir la costra de la herida que me ha quedado gracias al punto que me traicionó. Entonces, ¿cómo saber cuándo es el momento idóneo? Como he dicho, van 9 días y ya me parecía acertado comenzar a fomentar su salida. Pero la abertura me ha cambiado los planes, estoy descolocado. ¿Cuánto debería esperar?
Ya, va lo último y dejo de molestar. El urólogo me ha dicho que deje de usar la pomada Furacin. Entonces, ¿cómo debo hacer la limpieza ahora? ¿Me vale con la ducha diaria? ¿O debo hacer algo más? Además que no quiero ni vendas, nada más un colchón para cuando esté vestido. Fuera de eso, al aire libre como Dios manda.
Ahora sí, ya está. El que se haya leído esta Biblia, mínimo se merece el cielo, que la verdad quizás yo no lo hubiera hecho, jaja. Eso, de nuevo, muchísimas gracias por leer y un saludo a todos.