¿Me cuentas tu experiencia inicial como autónomo?

Hola compis,

¿Alguien se anima a contarme en qué momento se dio cuenta de que quería lanzarse a la piscina? ¿Cómo os fue?
¿Podéis contar vuestra experiencia?

A mi era algo que no se me pasaba por la cabeza, pero las cosas cambias y me lo estoy pensando. He tocado techo, y me están haciendo la bola para que siga haciendo lo que hago bien, pero no destaque más de la cuenta pues eso pondría en riesgo a mi superior.

Sería cambiar comodidad y estabilidad + sueldo fijo (decente, en estos tiempos, aunque con subidas ya muy pequeñas cada año) a 3 minutos andando de la oficina. Así que el riesgo es elevado.

Mi profesión es una de esas masificadas, donde pegas una patada y hay 10.000, pero 9.000 son reguleros, o bien no están tan especializados como considero que lo estoy yo en determinadas áreas. No obstante, no tengo grandes contactos en esta ciudad, donde me asenté hace ya 5 años.

Qué consejos podéis dar? Soy bueno en mi profesión, no tanto en saber venderme. También tengo el handicap de que trabajo para una empresa muy grande, y muy rencorosos, si les dejara...

Saludos
Ser ultrax escribió:Hola compis,

¿Alguien se anima a contarme en qué momento se dio cuenta de que quería lanzarse a la piscina? ¿Cómo os fue?
¿Podéis contar vuestra experiencia?

A mi era algo que no se me pasaba por la cabeza, pero las cosas cambias y me lo estoy pensando. He tocado techo, y me están haciendo la bola para que siga haciendo lo que hago bien, pero no destaque más de la cuenta pues eso pondría en riesgo a mi superior.

Sería cambiar comodidad y estabilidad + sueldo fijo (decente, en estos tiempos, aunque con subidas ya muy pequeñas cada año) a 3 minutos andando de la oficina. Así que el riesgo es elevado.

Mi profesión es una de esas masificadas, donde pegas una patada y hay 10.000, pero 9.000 son reguleros, o bien no están tan especializados como considero que lo estoy yo en determinadas áreas. No obstante, no tengo grandes contactos en esta ciudad, donde me asenté hace ya 5 años.

Qué consejos podéis dar? Soy bueno en mi profesión, no tanto en saber venderme. También tengo el handicap de que trabajo para una empresa muy grande, y muy rencorosos, si les dejara...

Saludos


Yo lo probé en IT y no me convenció. Está bien por la libertad de saltar de proyectos y tal, pero al final hay mucha sorpresa negativa incluso si llevas todo al día.

Tienes el 20% de IRPF trimestral (que en realidad es un préstamo a 3 meses sin intereses, financieramente está bien), el IVA si te toca, luego el IRPF anual, y claro, las deducciones correspondientes (IVA inmediato, IRPF por amortización en 4 años deduciendo 25% cada año).

Sin embargo, si usas tu casa como oficina y quieres demostrarlo, es bastante movida para poder deducir luz, agua, internet. Tienes que contar también con que normalmente vas a facturar 10 meses globalmente, porque seguramente pilles 40 días de vacaciones (los festivos son vacaciones) y como te los dejes justo para julio y agosto, son dos meses sin cobrar (y luego llega el IRPF trimestral con 20% del otro mes).

Luego también te pueden hacer correcciones a tiempo pasado (a mí me clavaron 900€ respecto a la previsión original en seguridad social) y si pillas baja médica o permiso (por ejemplo paternidad) te van a pagar una mierda.

También pueden dejar de pagarte o "despedirte" y buena suerte, o tener retrasos en los pagos (algunos solo pagan en entrega, puedes pasar 3 meses sin cobrar y de repente que te entren 30-40k€ facturados).

En fin, no es para todo el mundo, yo solo lo haría si supiera que iba a cobrar el doble en neto que asalariado como mínimo, y con cierta estabilidad.
En sector IT que intuyo es el tuyo, no puedo decirte, pero llevo de autónomo en sector inmobiliario casi 10 años y es una puta mierda.

Siempre toca pagar por adelantado, 24 horas conectado, sin vacaciones (entiéndase que no las cobras), básicamente sin derecho a nada, cotizando una mierda para la jubilación y unas cargas fiscales enormes.

A mi no me quedó más remedio porque tengo una familia que alimentar y una hipoteca que pagar, pero en tus condiciones y llevándome la nómina calentita cada mes, ni me planteaba moverme.
A mi me fue bien.

Di el salto porque termine los estudios y no encontraba nada interesante. Algunos de media jornada por un lado, otros temporales, pero nada serio.

Ganar, ganaba una buena pasta, aun con todo. Pero no tenia vida. Trabajaba 30h diarias. Me levantaba pensando en el trabajo y me acostaba pensando en el trabajo. Salia con amigos o con mi pareja e iba siempre pendiente del movil por si acaso.

Al final me cure en salud y decidi echar curriculums. Ahora tengo un trabajo mas comodo. Cobro bastante menos, pero trabajo menos cansado y en cuanto salgo por la puerta termina mi jornada.
El resumen más genérico es: pasta volando de tu bolsillo y horas extra que no cobras.

Si tienes una buena cartera de cliente y experiencia, lo malo se reduce en muchos sectores. Pero como resumen que aplica a la mayoria al menos de inicio, el primer parrafo creo es el mejor.
Marketing Digital, llevo ocho años.

Al principio con la tarifa plana vas haciendo, lo divertido viene luego cuando empieces a facturar, los sablazos fiscales son tremendos. Unos días te acuerdas de la madre de los que nos mandan, y otros de su padre.

Yo sólo lo aconsejo si estás preparado mentalmente, porque TODO está pensado para que tires la toalla.
Te diría que te lo pienses muy mucho. Como dicen los compañeros, este país es implacable con los autónomos, cosa que no entiendo. Suscribo esa frase de todo parece hecho para que tires la toalla. Te pongo mi caso por si sirve de referente.

Sector IT, intuyo que es el tuyo, era bueno en lo mío y vi la oportunidad. Además era una época en que encontrabas fácil trabajo, así que podía tirarme a la piscina. Fui autónomo durante 2 años y lo dejé a pesar de irme bien, con eso te lo digo todo. ¿Por qué? Porque me sentía exprimido, lo de este país con los autónomos no tiene nombre. Entre la cuota mensual, liquidación trimestral, IRPF... cuando te das cuenta más de la mitad de lo que facturas se lo lleva el puñetero e insaciable Estado usurero que tenemos. Y cuanto más facturabas, más pagabas. Sencillamente no me daba la gana estar echando horas como un cabr*n para que luego me robaran en mi cara mi esfuerzo.

Total que volví a ser empleado y muy feliz con mi nómina, mi horario, mis vacaciones... Mis respetos a los autónomos de este país, porque sé de primera mano lo mucho que los aplasta el maldito Estado.
AxelStone escribió:Te diría que te lo pienses muy mucho. Como dicen los compañeros, este país es implacable con los autónomos, cosa que no entiendo. Suscribo esa frase de todo parece hecho para que tires la toalla. Te pongo mi caso por si sirve de referente.

Sector IT, intuyo que es el tuyo, era bueno en lo mío y vi la oportunidad. Además era una época en que encontrabas fácil trabajo, así que podía tirarme a la piscina. Fui autónomo durante 2 años y lo dejé a pesar de irme bien, con eso te lo digo todo. ¿Por qué? Porque me sentía exprimido, lo de este país con los autónomos no tiene nombre. Entre la cuota mensual, liquidación trimestral, IRPF... cuando te das cuenta más de la mitad de lo que facturas se lo lleva el puñetero e insaciable Estado usurero que tenemos. Y cuanto más facturabas, más pagabas. Sencillamente no me daba la gana estar echando horas como un cabr*n para que luego me robaran en mi cara mi esfuerzo.

Total que volví a ser empleado y muy feliz con mi nómina, mi horario, mis vacaciones... Mis respetos a los autónomos de este país, porque sé de primera mano lo mucho que los aplasta el maldito Estado.


Que pesaos con el tema...
Se paga lo mismo que de trabajador. O menos si te desgravas cosas. O menos si quieres cotizar de menos (que de trabajador no puedes elegirlo).

Yo estuve 3 años, y lo dejé porque me quede sin proyecto ni contactos. Si no hubiera seguido porque ganaba mucho mas que de trabajador (con mayor riesgo claro).
En mi profesión es que lo raro es no ser autónomo, porque de asalariado de normal te explotan, por lo que no tuve que pensarlo mucho.

AxelStone escribió:Te diría que te lo pienses muy mucho. Como dicen los compañeros, este país es implacable con los autónomos, cosa que no entiendo. Suscribo esa frase de todo parece hecho para que tires la toalla. Te pongo mi caso por si sirve de referente.

Sector IT, intuyo que es el tuyo, era bueno en lo mío y vi la oportunidad. Además era una época en que encontrabas fácil trabajo, así que podía tirarme a la piscina. Fui autónomo durante 2 años y lo dejé a pesar de irme bien, con eso te lo digo todo. ¿Por qué? Porque me sentía exprimido, lo de este país con los autónomos no tiene nombre. Entre la cuota mensual, liquidación trimestral, IRPF... cuando te das cuenta más de la mitad de lo que facturas se lo lleva el puñetero e insaciable Estado usurero que tenemos. Y cuanto más facturabas, más pagabas. Sencillamente no me daba la gana estar echando horas como un cabr*n para que luego me robaran en mi cara mi esfuerzo.

Total que volví a ser empleado y muy feliz con mi nómina, mi horario, mis vacaciones... Mis respetos a los autónomos de este país, porque sé de primera mano lo mucho que los aplasta el maldito Estado.

No pagas más de autónomo, de hecho lo normal es pagar menos, aunque con la reforma de mierda de Escrivá vamos a acabar pagando lo mismo.

Otra cosa es que siendo autónomo no te puedan engañar con lo que realmente te saquea el estado.
Ser ultrax escribió:Hola compis,

¿Alguien se anima a contarme en qué momento se dio cuenta de que quería lanzarse a la piscina? ¿Cómo os fue?
¿Podéis contar vuestra experiencia?

A mi era algo que no se me pasaba por la cabeza, pero las cosas cambias y me lo estoy pensando. He tocado techo, y me están haciendo la bola para que siga haciendo lo que hago bien, pero no destaque más de la cuenta pues eso pondría en riesgo a mi superior.

Sería cambiar comodidad y estabilidad + sueldo fijo (decente, en estos tiempos, aunque con subidas ya muy pequeñas cada año) a 3 minutos andando de la oficina. Así que el riesgo es elevado.

Mi profesión es una de esas masificadas, donde pegas una patada y hay 10.000, pero 9.000 son reguleros, o bien no están tan especializados como considero que lo estoy yo en determinadas áreas. No obstante, no tengo grandes contactos en esta ciudad, donde me asenté hace ya 5 años.

Qué consejos podéis dar? Soy bueno en mi profesión, no tanto en saber venderme. También tengo el handicap de que trabajo para una empresa muy grande, y muy rencorosos, si les dejara...

Saludos


Te cuento mi experiencia, que llevo un par de años como autónomo y he pasado de «¡COÑO, SOY RICO!» a «¿PERO QUÉ HIJOS DE PUTA HAN DISEÑADO ESTE SISTEMA?».

**1. EL PRIMER AÑO: BIENVENIDO AL PARAÍSO, ROCKEFELLER.**

Si empiezas facturando decentemente, puedes sentirte el rey del petróleo.

Tarifa reducida de autónomos, que ronda los 80-90 € mensuales, posible retención del IRPF del 7 % y, si cumples los requisitos, una reducción del 20 % del rendimiento neto positivo en tu primer ejercicio con beneficios y el siguiente.

¡JODER, PERO SI ESTO DE SER EMPRESARIO ES COJONUDO!

Hazte fotos. Disfruta. Invita a cenar.

Porque estás viviendo el periodo promocional de una suscripción que no vas a poder cancelar fácilmente.

**2. EL SEGUNDO AÑO: PRIMERA HOSTIA.**

Se acaba la tarifa reducida, salvo que tengas derecho a prorrogarla.

Y descubres que, si el negocio funciona y tus rendimientos superan con cierta holgura el SMI, puedes acabar pagando unos 400 € mensuales de Seguridad Social como minimo casi de ahi para arriba, dependiendo de tu tramo.

De 80 a 400 eurazos. ¡TOMA EMPRENDIMIENTO!

¿Que estás enfermo? ¿De vacaciones? ¿Que no tienes encargos?

La Seguridad Social se alegra muchísimo de que tengas vida privada. Pero quiere su dinero.

**3. EL TERCER AÑO: HACIENDA DESBLOQUEA EL JEFE FINAL.**

Si ya has consumido los dos ejercicios de reducción del 20 %, se acabó la fiesta.

Y aunque ya te retengan el 15 % de IRPF en las facturas, puede llegar la declaración de la renta y tocarte pagar todavía más.

—¿Pero no me habíais quitado ya el 15 %?

—Sí.

—¿Y ahora qué queréis?

—El resto.

—¿Y cuánto es el resto?

—JAJAJAJAJA.

Es entonces cuando comprendes que el dinero que tienes en el banco no es necesariamente tuyo. Una parte es de Hacienda, que te permite custodiarlo sin cobrarte comisión. Qué detalle.

**4. HACIENDA: TU SOCIO EN LOS BENEFICIOS, DESCONOCIDO EN LAS PÉRDIDAS.**

Aprenderás un idioma maravilloso: RETA, IAE, CNAE, IRPF, modelos 130, 111, 190, regularizaciones, rendimientos netos...

Es como aprender alemán, pero cada error cuesta dinero.

Hacienda quiere saberlo TODO.

¿Has cobrado? Decláralo.

¿Te has equivocado? Rectifica.

¿Se ha equivocado otro declarando tus facturas? Pues prepárate para perder horas arreglando un problema que ni siquiera has provocado.

Y si necesitas resolver una incidencia, descubrirás que la velocidad con la que la Administración te cobra guarda una relación inversamente proporcional a la velocidad con la que te soluciona los problemas.

**5. LAS DEDUCCIONES: TU GESTORÍA, EL MEJOR DEPARTAMENTO COMERCIAL DE HACIENDA.**

Aquí empieza el auténtico cachondeo.

Tú, ingenuo, crees que contratas una gestoría para que te ayude a tributar correctamente y aprovechar las deducciones legales.

¡JAJAJAJAJAJA!

—Oye, ¿puedo deducirme este gasto profesional?

—Uffff, mejor no.

—¿Y el teléfono que utilizo exclusivamente para trabajar?

—Yo no me arriesgaría.

—¿Y los desplazamientos en transporte público?

—Complicado.

—¿Y la manutención cuando trabajo fuera, cumpliendo los requisitos legales?

—Hombre, Hacienda podría...

—¿Y QUÉ COJONES ME PUEDO DEDUCIR?

—Nuestra factura. Esa sí.

¡MARAVILLOSO!

Descubrirás gestorías con un modelo de negocio revolucionario: **cobrarte por asesorarte fiscalmente y recomendarte que no te deduzcas absolutamente nada, no sea que tengan que trabajar.**

La mecánica es perfecta: tú pagas más impuestos, ellos no estudian la normativa y Hacienda se frota las manos.

Al final investigarás tú mismo las deducciones y terminarás explicándole al gestor lo que permite la ley.

—Oye, que esto es deducible si se cumplen estos requisitos.

—Bueno, habría que estudiarlo.

—¡PERO SI PARA ESO TE PAGO, PEDAZO DE ANIMAL!

Por supuesto, no todo es deducible. Precisamente por eso se supone que contratas a un especialista.

**Consejo: aprende suficiente fiscalidad para poder fiscalizar a tu asesor fiscal.**

Y cuidado con preguntar demasiado, que puedes convertirte en «un cliente complicado».

¡CLIENTE COMPLICADO! ¡POR PRETENDER QUE EL ASESOR TE ASESORE!

**6. LAS GESTORÍAS: UNA PROFESIÓN QUE MERECE UN ESTUDIO ANTROPOLÓGICO.**

En mi primera declaración como autónomo tuve que resolver unas discrepancias provocadas por facturas mal declaradas por mis clientes.

Un par de tonterías.

**¡HASTA SEIS GESTORÍAS PASARON DE QUERER HACERME LA RENTA!**

Seis.

No les estaba pidiendo diseñar un reactor nuclear. Les estaba pidiendo revisar dos putas incidencias.

En cuanto salían del glorioso procedimiento de abrir el borrador, pulsar Aceptar y cobrar, parecía que les hubieras encargado una misión tripulada a Marte.

Y lo mejor: ¡LAS CAGADAS VENÍAN DE OTRAS GESTORÍAS!

El gestor de mi primer cliente fue una experiencia particularmente memorable. Habían cometido errores con la clasificación de ingresos y las retenciones, y la maravillosa solución que pretendían endosarme era modificar ocho meses de facturas, cambiando retenciones del 7 % al 15 %.

¡CLARO QUE SÍ, CAMPEÓN! ¡QUE EL AUTÓNOMO ARREGLE TU CAGADA!

Entre reclamaciones, correos y hasta un burofax, acabé aprendiendo más fiscalidad de la que jamás habría querido.

**Moraleja: puedes acabar pagando a un gestor para tener tiempo de corregir los errores de otros gestores.**

Hay profesionales magníficos, naturalmente. Cuando encuentres uno competente, responsable y que conteste a los correos, no lo pierdas. Es más raro que un unicornio haciendo una declaración complementaria.

**7. LAS VACACIONES Y LOS FESTIVOS: ¿QUÉ COJONES ES ESO?**

Cuando eres asalariado, llega el viernes y eres feliz.

Cuando eres autónomo, llega el viernes y piensas: «Mierda, dos días sin facturar».

—¡Qué bien, el lunes es fiesta!

—¿FIESTA? ¡OTRO PUTO DÍA SIN INGRESOS!

Acabas perdiendo completamente la noción de cuándo es festivo, cuándo hay puente y cuándo deberías descansar.

En Semana Santa los demás se van de vacaciones. Tú calculas cuántos servicios vas a dejar de facturar.

Y si te vas de vacaciones voluntariamente, además de dejar de ingresar, aparece el pensamiento maravilloso:

«¿Y SI EL CLIENTE LLAMA A OTRO Y LE GUSTA MÁS?».

Así que tu cerebro acaba asociando descansar con perder dinero.

Eso sí, poder tener un martes libre y hacer lo que te salga de las narices sin pedir permiso a nadie es una maravilla. Siempre que consigas silenciar la calculadora que llevas instalada en la cabeza.

**8. ERES TU PROPIO JEFE. ¡JAJAJAJAJA!**

Esto es particularmente relevante para tu situación.

Te haces autónomo para librarte del jefe y descubres que ahora tienes siete.

El cliente, el coordinador, el intermediario, el gerente y cualquier personaje que considere que contratar tus servicios le da derecho a explicarte cómo ejercer tu propia profesión.

Lo maravilloso es que no tienes vacaciones pagadas, ni indemnización por despido, ni estabilidad garantizada.

¡PERO DARTE ÓRDENES, LAS QUE QUIERAS!

Por eso es fundamental tener varios clientes.

Si uno representa el 90 % de tus ingresos, más que empresario independiente eres un asalariado económicamente dependiente, pero con la maravillosa particularidad de que te pagas tú los gastos.

**9. FACTURAR NO ES GANAR DINERO, FIGURA.**

El primer mes que factures 3.500 € te sentirás Rockefeller.

Cuando factures 4.500 €, empezarás a preguntarte si deberías comprarte un monóculo.

Después llegan cuotas, impuestos, desplazamientos, gastos profesionales, gestoría y reservas para los meses malos.

Y descubres que facturar 4.500 € no equivale a cobrar una nómina de 4.500 €.

Además, hay infinidad de horas que nadie te paga: preparar presupuestos, gestionar agendas, reclamar facturas, atender llamadas, corregir errores de terceros...

Puedes cobrar estupendamente por una hora de trabajo y dedicar otras dos a conseguirla y administrarla.

Ahora bien, cuando te especializas, negocias buenas tarifas y organizas bien tu actividad, puedes ganar bastante dinero trabajando muchas menos horas presenciales que un asalariado.

Y ESO SÍ QUE ES GLORIA BENDITA.

**10. LO BUENO: QUE ES MUY BUENO CUANDO FUNCIONA.**

Porque después de todo esto parecerá que ser autónomo consiste en pagar impuestos para que te den por culo.

Y no.

He conseguido aumentar considerablemente mis tarifas desde que empecé, ampliar mi cartera de clientes y disfrutar de una libertad profesional que antes no tenía.

No necesito que Recursos Humanos me conceda una subida del 2,3 % tras demostrar que soy un activo estratégico de la compañía.

Negocio mis honorarios y, si hay acuerdo, trabajo.

También es maravilloso que te llamen porque quieren trabajar CONTIGO. No con tu empresa, no con tu departamento y no con el jefe que se apunta los méritos.

Contigo.

Y cuando encuentras buenos clientes, te valoran y puedes organizarte determinados días a tu manera, la sensación es estupenda.

Además, nadie tiene que concederte un ascenso. Puedes formarte, especializarte, cobrar más y buscar nuevas oportunidades.

**11. TU CASO: NO CONFUNDAS HUIR DEL JEFE CON TENER UN NEGOCIO.**

Por lo que cuentas, tienes una situación muy cómoda: sueldo decente, estabilidad y el trabajo a tres minutos de casa.

¡TRES MINUTOS! ¡ESO ES UN LUJO ASIÁTICO!

Yo no renunciaría a semejante posición sin comprobar antes que existe demanda real para mis servicios.

Porque ser bueno profesionalmente y saber venderse son habilidades diferentes.

Hay auténticos inútiles que viven estupendamente porque saben venderse, y profesionales extraordinarios que no consiguen clientes porque esperan que el talento hable por sí mismo.

El talento habla, sí. Pero bajito. El comercial pesado lleva un megáfono.

Mi consejo sería tantear el mercado, establecer contactos, calcular tarifas y conseguir tus primeros clientes, si puedes hacerlo de manera compatible con tus obligaciones actuales.

Y si la empresa es tan rencorosa como dices, sal de forma impecable. Nada de regalarles excusas para tocarte los huevos.

Tampoco calcules tus tarifas dividiendo tu sueldo entre las horas que trabajas. Ahora tendrás gastos, riesgos, vacaciones sin remunerar y horas no facturables.

**No te montes una empresa para convertirte en tu propio empleado explotado.**

**12. ¿ME ARREPIENTO?**

NO.

He tenido disgustos, clientes peculiares, gestores que parecen personajes de Berlanga, discusiones por tarifas y situaciones administrativas completamente surrealistas.

He aprendido que descansar puede hacerte sentir culpable, que no todo el dinero que facturas es tuyo y que algunos supuestos profesionales necesitan que tú hagas su trabajo para poder cobrarte por él.

Pero también he mejorado mis ingresos, ampliado mis posibilidades profesionales y descubierto cuánto puede valer realmente mi trabajo.

Y cuando todo encaja, la satisfacción es enorme.
*

**CONCLUSIÓN:**

¿Merece la pena hacerse autónomo? Pues mira, es una experiencia maravillosa: empiezas persiguiendo tus sueños y acabas persiguiendo a tu gestor, a tus clientes y las facturas que no aparecen.

Pero también tiene algo precioso: lo que construyes es tuyo, tus éxitos saben el doble de bien y, de vez en cuando, hasta puedes tomarte un martes libre sin darle explicaciones a nadie. Solo sentirte culpable durante las siguientes seis horas.

Mi consejo: lánzate cuando tengas agua en la piscina, no porque tu jefe te haya empujado al borde.

Y, sobre todo, quiérete mucho. Porque **ser autónomo es como tener un hijo: te cuesta dinero, te quita el sueño, te cambia la vida y, aunque a veces te preguntas por qué cojones lo hiciste, luego lo miras embobado y piensas: «¡Ay, mi pequeño negocio, qué bonito eres, hijo de la gran puta!».**

Y ahora te dejo, que tengo que comprobar si Hacienda permite deducirse la vaselina. **Por afectación a la actividad, desde luego, no será.**
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