Para toda la morralla que hemos aguantado esta temporada me ha parecido un cierre de temporada insuficiente.
La serie para mi está totalmente muerta. He desconectado del todo con ella, con sus personajes y con sus tramas. Ya me importa cero. Veo los episodios mirando la hora, no me interesada lo que sucede ante mis ojos. Sigo viendo la serie por mi pareja aunque tampoco a ella le interesa mucho ya, es el terminarla por haberla empezado.
Aquí hay dos asuntos y los dos son un problema endémico del modelo de series evento de hoy en día. No queremos renunciar a las series evento porque a menudo funcionan como las series bandera de las plataformas, las que dan prestigio. Pero para poder seguir existiendo las han convertido en algo que yo no se si merecería más la pena dejarlas extinguirse.
Y voy a los dos asuntos, aunque ambos parten de una misma razón: el dinero. Como no es rentable hacerlas como deberían hacerse, se toman dos decisiones que para mi las destrozan. Uno, dedicar el presupuesto a empezar y acabar bien, dejando desolado todo lo de en medio (y no hablo solo de tema visual, los guiones de estos episodios de relleno son una puta mierda que parece hecha con el piloto automático o con IA). Y dos, lo de producir temporadas cada 2 años (en algunas series hasta 3 o 4 años, una puta barbaridad). Entiendo que es la única forma de mantener en pie este tipo de series costosas, pero es que para hacerlo mal a lo mejor hay que plantearse dejar de hacerlas.
Asumámoslo, la edad de oro de la televisión ya acabó. Comenzó con las primeras grandes producciones dramáticas de la HBO a finales de los 90 (Oz, Los Soprano...) y acabó a mediados/finales de la década pasada cuando las series evento comenzaron a ver comprometida su integridad por ser económicamente insostenibles como el final de GoT y la estandarización de este nuevo modelo por parte de Stranger Things.