Es que hay que recordar que la serie adapta solo una parte del libro, la central, y que el material escrito no da para mucho. La primera temporada la salvaron porque tuvieron el acierto de encontrar un Viserys y un Otto Hightower que resultaban interesante como personajes frente a la inmensa mayoría del resto, que resultan indiferentes y a los que no apetece ni amar ni odiar, con lo cual su existencia o desaparición realmente trae bastante sin cuidado al espectador ( y demos gracias por Ormund Hightower, de lo poco que se salva esta temporada hecha para estirar un chicle que nunca dio para tanto ). De hecho algunas situaciones en el libro respecto a quien y cómo la palma algun personaje son - a mi parecer -bastante lamentables por no decir ridículas.
La otra gran diferencia es el tono. El libro es una crónica, un simple relato de "hechos" cronológicos sin valor desde el punto de vista literario, pero lo que lo convierte en realmente entretenido es la presencia de un personaje en segundo plano que por razones lógicas era imposible trasladar a la pequeña pantalla. Hablo de Champiñón, una especie de "Tyrion Lanister" que bajo la forma de narrador alternativo ofrece una visión cínica, descarada y en ocasiones muy divertida de las circunstancias, con segundas lecturas totalmente desmitificadoras respecto a la versión oficial de la Historia. La serie es, debía ser, totalmente "seria". Y aún así, si en vez de cuatro temporadas lo hubieran dejado en tres, creo que el ritmo no se resentiría tanto y los resultados hubieran sido mejores.