No creo que le importe a nadie, pero hay que reconocer que es una manía bastante fea lo de avisar de un retraso de mínimo 2 meses a falta de 2 semanas de la fecha inicial.
Y lo peor suele ser que estas decisiones no es que se hayan tomado antes y se oculte al público, sino que realmente alguien dice a estas alturas: "yo creo que en vez de 2 semanas necesitamos mínimo 10".