A veces, la paciencia, la perseverancia y el nunca rendirte y renunciar, arrojan sus frutos...
Hoy comparto con todos vosotros,
Control Ultimate Edition para Xbox Series X.


Como muchos seguramente sabréis, de cara al comienzo e inicio de la nueva generación de videoconsolas, Remedy preparó una nueva versión de
Control, videojuego originalmente lanzado a la venta a mediados de 2019, para así aprovechar la potencia extra que brindaban los nuevos dispositivos de Sony y Microsoft, ofreciendo mejores gráficos, resolución y tasa de fotogramas por segundo.
A pesar de la polémica (justificada, todo sea dicho) de que los poseedores de Control, no podrían obtener las nuevas mejoras gratuitamente, en mi caso particular como no poseía el juego (su rendimiento en la anterior generación era deplorable, no incentivándome precisamente a apostar por él), esta nueva edición suponía una oportunidad excelente e idónea para disfrutar del título en plenas condiciones.
Como no tenía prisa y estaba adquiriendo otros videojuegos, opté por esperar a una rebaja... Pero desgraciadamente, aprendí una de las duras lecciones que implica ser consumidor de Xbox en formato físico: que las tiradas, pueden agostarse y desaparecer de un día para otro. Cuando el juego contó con un descuento del 50%, el stock remanente duró apenas unos días y se volatilizó. Me confié, al igual que con el caso de
Mass Effect Legendary Edition y desde entonces, he estado literalmente cuatro años esperando a que surgiera la posibilidad de acceder a una copia que no estuviera especulada.
Porque es importante realizar una aclaración para evitar confusiones: en Xbox se comercializaron dos ediciones en formato físico, la exclusiva de Xbox Series X y la compartida con Xbox One. De la segunda incluso a día de hoy, no existe problema alguno para localizar una unidad... Entonces, ¿porqué no elegir esa opción? Porque requiere y demanda obligatoriamente conectarse a internet, como advierte y avisa en la propia carátula.

¿El motivo? Que el disco de esa edición no contiene al completo ni la versión de Xbox One ni la versión de Xbox Series X, por tanto, seas usuario de una videoconsola u otra, estás obligado a descargar el resto del título. Por esa razón sigue existiendo stock a un valor asequible, porque objetivamente es una edición inferior que no satisface ni a los jugadores de Xbox One, ni a los de Xbox Series X, no captando ni atrayendo el interés de casi nadie.
Obviamente esa casuística es de sobra conocida en el mercado particular y en consecuencia, los precios de la edición exclusiva de Xbox Series X, estaban inflados.
Finalmente, tras cuatro largos, duros y arduos años aguardando, la insistencia tuvo su recompensa y por fin pude conseguir una copia a un importe razonable, saldando así esta vieja cuenta pendiente y obteniendo otro pequeño triunfo y victoria en mi cuenta particular. Aunque sea complicado, el tesón acaba dando sus frutos, evitando ser víctima de la especulación una vez más.
Afortunadamente cada vez tengo menos videojuegos pendientes y estoy en el camino de lograr hallar todos los títulos que deseo en formato físico para Xbox, disponiendo de material de entretenimiento de sobra para cuando se confirme y ratifique el fin de Xbox como división creadora de harwdare para videoconsolas. Hasta ese momento, seguiré disfrutando de las prestaciones que brinda Xbox Series X y gozaré de divertimento de sobra para ignorar si lo deseo, la generación venidera.
¡Saludos!
PD: Inicialmente, me dejó un poco frío la presentación a nivel visual, no la percibía tan potente como esperaba. Sin embargo cuando comprobé el motor de físicas y la capacidad destructiva que puedes acometer (creo que incluso se conservan los escenarios tal cuál los dejaste al término de cada combate y batalla, al menos he recorrido una zona de nuevo y permanecía con los mismos boquetes en las paredes), comprendí porque no lucía con unos gráficos de infarto: porque la fuerza, el músculo del juego, está en la interacción con los escenarios. Normal que en la anterior generación el rendimiento fuera tan deplorable, era imposible que esas videoconsolas soportaran la carga y estrés que demanda este juego.
Jugablemente por lo que he probado, es una delicia (y eso que aún no tengo todos los poderes desbloqueados, pero ya atisbo las posibilidades y variables que ofrece a nivel estratégico) y la historia pues apunta a ser una "fumada" como Alan Wake, con ese estilo tan particular y característico con el personaje principal haciendo introspección, enfrentándose a un universo caótico y sin sentido... Me alegra que haya compañías como Remedy que apuesten por narrativas tan diferenciadoras.