Precedida de la ilustrativa frase "cada segundo, la deuda francesa aumenta en 5.000 euros", el primer ministro francés François Bayrou anunció el día 16 de julio que si gobierno tiene preparado un paquete de medidas por un valor calculado de 43.800 millones de euros entre recortes y aumento de ingresos, empezando en este 2025 para intentar llegar a un 2,8% de déficit público (el nivel actual de España) en 2026 desde el actual 5,8% que sumado a su altísima deuda pública del 113% del PIB (en España es el 101,8%) le ha valido un expediente por déficit excesivo de la UE.
Las medidas anunciadas son:
Recorte de gastos:
- Congelación del gasto del Estado en 2026 salvo en Defensa y servicio de la deuda.
- 'Año blanco' en la Administración: Congelación de la cuantía de las pensiones, de los salarios de la función pública, de las prestaciones sociales y del baremo impositivo.
- Ahorro de 5.300 millones de euros de las entidades locales, departamentales y regionales.
- Supresión de la exención fiscal para los gastos profesionales de los jubilados.
- Aumento a 100 euros anuales (desde los actuales 50) del pago máximo de medicamentos para pacientes crónicos o que requieren muchos cuidados.
- No sustitución de uno de cada tres funcionarios que se jubilen en los próximos años.
- Más agilidad en que los médicos del trabajo autoricen el retorno tras una baja laboral por enfermedad.
Incremento de ingresos:
- "Contribución de solidaridad" para las personas con mayores rentas y lucha contra "la optimización abusiva" de los patrimonios no productivos.
- Aumento de la lucha contra el fraude fiscal y mayor nivel de recuperación de cantidades defraudadas.
- Tasa sobre los pequeños paquetes del comercio electrónico procedentes de fuera de la UE (esencialmente de China).
Aumento de productividad:
- Supresión de dos de los once días festivos anuales.
- Simplificación de la burocracia administrativa que deben cumplimentar las empresas.
- Lanzar el diálogo social para reformar el sistema de desempleo, con vistas a evitar la desincentivización de la reincorporación al mercado de trabajo.
La OFCE (Observatoire français des conjonctures économiques por sus siglas), una suerte de AIREF en España, calcula en 100.000 millones el ajuste y añade que "no puede hacerse todo a costa del gasto público, del modelo social y de los más vulnerables, que es lo que planteó este martes el primer ministro".
Es decir, si al carácter profundamente impopular de las medidas, le añadimos que el primer ministro está decidido a aplicarlas si o si mediante el mecanismo que tiene para imponerlas, seguramente estamos ante el mayor austericidio de la historia de la UE.
Hasta aquí los fríos datos y las calientes medidas. Pero ¿como han llegado nuestros vecinos hasta aquí?
Lo primero que llama la atención para sacar conclusiones es que dentro de los marcos que permite la UE, Francia es el país homologable con España mas opuesto en sus políticas y decisiones recientes.
Empezando por la inestabilidad, la decisión de Macron de disolver las cortes ha sido el mayor error individual, que ha conducido a la parálisis del gobierno desde entonces, y lo ha hecho incapaz de revertir, seguir o modificar las políticas para enderezar el rumbo hasta que han tenido que tirar por el camino de enmedio.
La política para paliar la crisis del coronavirus, con la máxima "cueste lo que cueste", tuvo medidas casi idénticas a las que aplicó España en su espíritu (ayudas a empresas y trabajadores, incluyendo una suerte de ERTES), pero no las copiaron literalmente, especialmente en las cifras para percibirlas (beneficiaban especialmente a las mayores rentas y empresas con mayor volumen de facturación y perjudicaban a las menores) y especialmente, no se han revertido una vez pasada la crisis la subvenciones a empresas, en parte por la parálisis institucional que mencionaba arriba.
Pero el mayor impacto lo han tenido las políticas de bajadas agresivas de impuestos que instauró Macron no ya como presidente, si no como ministro de economía con Hollande desde 2014, una década debilitando las arcas públicas es una auténtica bomba de relojería que en algún momento tiene que estallar.
Todo evidentemente no ha sido solo por causas internas, la crisis inflacionista por la guerra de Ucrania ha echado gasolina al fuego y ha pillado a Francia con el peor modelo posible para hacerle frente en sectores clave, como en la energía con una enorme dependencia de la nuclear, la industria en tierra de nadie entre los modelos muy polarizados de creatividad extrema y disciplina extrema actuales, una sanidad tremendamente costosa por su modelo Bismark, es decir financiación estatal de la privada que infla el coste y se agrava con el adelanto que paga el usuario que luego devuelve el estado, con el incremento que conlleva mantener esa burocracia absurda.
Pero una de las cosas que mas ha llamado la atención son las declaraciones prácticamente en paralelo de Macron sobre aumentar el gasto militar un 10% desde el actual 3,7%.
Cierto es que la industria militar francesa absorbe gran parte del total del presupuesto actual en defensa, pero hay dudas mas que razonables de que pueda recoger una parte mínimamente significativa de ese incremento con las capacidades no ya actuales, si no futuras en un escenario de acopio de recursos por parte de sus competidoras.
Para colmo, la carrera armamentística va en detrimento de otras industrias civiles, las mas afectadas son las de material rodante (trenes e infraestructuras ferroviarias), automovilisticas y de electrodomésticos, fácilmente los tres sectores industriales mas potentes en Francia depende de que se tenga en cuenta para hacer la clasificación.
Por no hablar de nuevo de las centrales nucleares, que en Francia ha quedado de manifiesto este verano, si aún quedaba alguna duda, que necesitan si o si una modernización para afrontar las condiciones ambientales del cambio climático.
Es la viva imagen del fracaso de la alternancia de las políticas de la "tercera via" de los partidos socialdemocratas reconvertidos en socio liberales en Europa agravada por las políticas de los partidos de derecha que les sucedieron.