Un juego indie no tiene que tener gráficos sencillos obligatoriamente, pero muchos los adoptan debido a limitaciones de recursos (presupuesto y tiempo), la facilidad para lograr un estilo artístico consistente y la capacidad de centrarse en la jugabilidad y la innovación.
Razones principales:
Limitaciones de recursos: Los desarrolladores indie suelen ser equipos pequeños o incluso una sola persona, con presupuestos limitados y plazos ajustados, a diferencia de las producciones "Triple A" (AAA). Crear gráficos realistas de alta calidad es costoso y requiere mucho tiempo y personal especializado.
Eficiencia en el desarrollo: Los gráficos más sencillos (como el pixel art o el arte vectorial) son más fáciles de elaborar y mantener. Es más sencillo lograr un apartado visual estéticamente agradable y una dirección artística coherente con un estilo simple que intentar un realismo que podría resultar mediocre si no se cuenta con los recursos adecuados.
Enfoque en la jugabilidad y la creatividad: Al no tener que invertir grandes cantidades de tiempo y dinero en gráficos de vanguardia, los desarrolladores pueden concentrarse en otros aspectos, como mecánicas de juego innovadoras, narrativas profundas o experiencias únicas. El diseño artístico es más importante que el conteo de polígonos.
Accesibilidad y rendimiento: Los juegos con gráficos más simples suelen tener requisitos de sistema más bajos, lo que permite que funcionen en una gama más amplia de dispositivos (incluyendo laptops más antiguas o la Steam Deck, por ejemplo) y lleguen a un público más amplio.
Nostalgia y estilo: Muchos desarrolladores crecieron con juegos retro y utilizan el pixel art u otros estilos simplificados para evocar nostalgia en los jugadores veteranos. Además, un estilo visual único puede ayudar a que un juego destaque en un mercado saturado.
En resumen, los gráficos sencillos son a menudo una elección pragmática y estratégica que permite a los desarrolladores indie crear juegos pulidos y atractivos dentro de sus posibilidades, enfocándose en la experiencia general en lugar de la fidelidad gráfica de vanguardia.