El carné por puntos no baja de 65 los muertos en carretera en la provincia
El número de autopsias realizadas por accidentes de tráfico se mantuvo el año pasado mientras que las atenciones por violencia doméstica cayeron de 450 a 344
J. SANZ/VALLADOLID
El carné por puntos no baja de 65 los muertos en carretera en la provincia
Cuatro personas de una misma familia perdieron la vida el 4 de junio del 2006 en una colisión entre dos coches en Medina del Campo. / F. J.
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Los fríos datos del balance anual del Instituto de Medicina Legal vuelven a sacar un año más los colores a la Dirección General de Tráfico en cuanto a la cifra real de muertos en carretera registrados en el 2006. Un total de 65 personas, catorce más que los benévolos datos que maneja la DGT, perdieron la vida sobre el duro asfalto de la provincia en el mismo ejercicio en el que se inauguraba el carné por puntos y en el que el número de fallecidos se mantuvo idéntico al 2005 e incluso creció con respecto al 2004 (62).
Las autopsias practicadas en los lúgubres sótanos del obsoleto Anatómico Forense de la Real de Burgos no mienten y convierten casi en un dato 'esperanzador' los 51 muertos contabilizados por la DGT a pesar de sumar diez más que el año anterior. Sus cifras solo contemplan los fallecimientos en el acto y en las 24 horas siguientes al accidente, mientras que el balance forense recoge todas y cada una de las defunciones, incluidas las que se producen en el hospital meses después de tener lugar el siniestro de circulación.
Así, la memoria anual del Instituto de Medicina Legal recoge que 46 ocupantes de turismos (24 conductores y 22 pasajeros), tres camioneros y cuatro motoristas fallecieron el pasado año en carretera. Además, diez peatones y dos ciclistas murieron al ser arrollados por otros tantos vehículos hasta sumar las 65 defunciones.
En cuanto a los viandantes, cabe destacar que la edad media de las víctimas ronda los setenta años. De hecho, siete de los diez peatones fallecidos tenían más de 50 años y el resto entre 31 y 40.
Pese a todo, el número de víctimas mortales continúa siendo de los más bajos de los últimos catorce años y se mantiene la tendencia al descenso que comenzó en el 2004 (los muertos pasaron de 82 en el 2003 a 62 ese año) y que solo ha aumentado en tres víctimas en los dos ejercicios siguientes. Nada que ver con la media de 89 muertes registrada los once años anteriores en Valladolid.
Catorce trabajadores
Aún así, las carreteras de la provincia fueron el escenario de graves accidentes en los que se registraron hasta cuatro muertes en un solo siniestro. Fue lo ocurrido el 4 de junio en la carretera comarcal Cl-602, en Medina del Campo, donde fallecieron cuatro miembros de una misma familia en una colisión entre dos coches, mientras que el 17 de marzo perdieron la vida tres obreros portugueses en Tordesillas al salirse de la vía una furgoneta y el 20 de octubre fueron tres los ancianos muertos al arrollar un camión su todoterreno en un cruce de Íscar.
Pero si en algo destacó el año pasado, y para mal, fue en el apartado de accidentes en el trabajo. Los catorce operarios fallecidos igualan la triste marca del 2001 y representan la mayor sangría laboral de los últimos catorce años. En este apartado, los siniestros más luctuosos se registraron el 9 de marzo al explosionar un centro de transformación en la calle Las Eras (dos muertos) y el 29 de diciembre. Este último día perdieron la vida dos trabajadores al ser descuartizados por las aspas de un silo en una finca de Villalar de los Comuneros.
Por si esto fuera poco, también crecieron las muertes por inhalación de monóxido de carbono hasta cinco (dos el año anterior) y las sobredosis se llevaron por delante a seis toxicómanos (cuatro), mientras que los suicidios se mantuvieron estables con 42 casos.
Un caso diario
Sin embargo, no todos los datos recogidos en la memoria forense son tan poco halagüeños y el 2006, al menos, registró un descenso considerable del número de víctimas de violencia doméstica atendidas en la clínica de la tercera planta de los juzgados. No obstante, los médicos del Instituto de Medicina Legal atendieron casi un caso diario de malos tratos hasta completar las 344 consultas de víctimas que habían interpuesto su correspondiente denuncia frente a las 450 del año 2005.
La inmensa mayoría de las agresiones las volvieron a acaparar las mujeres (204 sufrieron lesiones, algunas en varias ocasiones), si bien los forenses atendieron también a 73 varones por el mismo motivo.
De las 277 víctimas de uno y otro sexo registradas, la mayoría tenían entre 21 y 40 años (148), mientras que otras 25 no llegaban a los 20 años. La relación más frecuente entre agresor y lesionados fue la de pareja (185 casos), si bien cabe destacar la presencia de 19 lesionados a causa de golpes propinados por sus padres y de 21 hijos a la inversa.