Y no olvidemos que segun los ultimos rumores, tambien mató a Manolete y lo del toro es una cortina de humo de la gran conspiracion roja-separatista orquestada por la ser.
Cada dia estoy mas convencido de que Rovira es directamte Dios... esta en todas partes y hace de todo... joder, yo quiero un presi de partido asi.
EDITO: Por cierto... te has dejao un trozo de noticia:
Una nota del CNI revela escuchas a Carod-Rovira y Otegi tras el ataque del 11-M
·Se grabaron llamadas a Ibarretxe y Larreina
Una nota informativa del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), fechada el 13 de marzo, desvela que Josep-Lluís Carod-Rovira y Arnaldo Otegi fueron objeto de escuchas telefónicas tras los atentados del 11-M, y que se grabaron conversaciones del mahaikide con Juan José Ibarretxe y Rafael Larreina. EA y ERC solicitaron que el Gobierno español informe sobre la cuestión, el PNV anunció que «toma nota» y Batasuna denunció las prácticas de «las cloacas del Estado». El escrito del CNI fue filtrado a un medio de comunicación para tratar de acusar a Carod y Otegi de haber orquestado una estrategia de desestabilización en la víspera de los comicios del 14-M.
Iñaki IRIONDO
GASTEIZ
No hablar de nada comprometido por teléfono, retirar la batería a los móviles cuando se tiene una reunión confidencial e incluso mantener las conversaciones por escrito cuando no está absolutamente garantizada la seguridad de un local son algunas de las prevenciones que adoptan políticos y sindicalistas vascos en determinadas circunstancias. Ayer volvió a quedar claro por qué.
Una nota informativa del Centro Nacional de Inteligencia sobre la «situación de tensión en el País Vasco y Navarra», fechada el 13 de marzo y publicada ayer por "El Mundo", desvela que representantes públicos como el lehendakari Juan José Ibarretxe y parlamentarios vascos y catalanes como Josep-Lluís Carod-Rovira, Arnaldo Otegi y Rafael Larreina fueron objeto de escuchas telefónicas tras los atentados de Madrid.
Las reacciones de los principales afectados no se hicieron esperar. En el terreno práctico, EA y ERC solicitaron la comparecencia de la vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, para que informara sobre la cuestión. También exigieron que el CNI dé cuenta de las actividades que desarrolla y que hayan podido afectar al secreto de las comunicaciones de representantes electos de sus respectivos partidos.
Josu Erkoreka, portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados, anunció que «toma nota» de estos datos para estudiar si existe base para solicitar la creación de una comisión de investigación parlamentaria en la que se determine si ha existido espionaje a partidos y responsables políticos.
En el terreno de las valoraciones políticas, Batasuna calificó de «intolerable e inaceptable» este espionaje político que «demuestra la nula catadura democrática de quienes lo practican» y ordenan. Afirma que «esta noticia es un ejemplo a añadir en esa nefasta labor antidemocrática que se sigue practicando desde las cloacas del Estado español para acabar con las señas de identidad del pueblo vasco y su derecho a ser y decidir».
Batasuna señalaba además que el 11 de marzo sólo esta formación política y su portavoz, Arnaldo Otegi, «dijeron la verdad desde primeras horas de la mañana». Mientras tanto «el CNI y el periódico 'El Mundo' falsearon, tergiversaron y mintieron, actuando como correa de transmisión del Gobierno de Aznar, que puso en marcha toda su maquinaria para ocultar la verdadera naturaleza de los hechos».
Otro de los afectados por las escuchas, Rafael Larreina, declaró a GARA que «al margen de la novela que se ha montado el CNI, desde el punto de vista democrático es muy grave que se estén produciendo intervenciones de conversaciones de representantes electos en las urnas». El portavoz de EA en el Parlamento de Gasteiz añadía que «esto en cualquier país democrático hubiera supuesto la caída del gobierno y una depuración de responsabilidades políticas y hasta penales de quienes han impulsado este espionaje político».
El 30 de enero de 2004, tras filtrarse la reunión de Carod-Rovira con militantes de ETA, EA solicitó del presidente del Parlamento de Gasteiz, Juan María Atutxa, que exigiera al Gobierno español «todos los datos referentes a seguimientos y controles similares que se hayan podido seguir referentes a personas miembros del Parlamento vasco». Dicha información todavía no ha sido remitida a la Cámara autonómica, por lo que el próximo lunes volverán a pedir a la Presidencia que tramite otra solicitud.
Juan María Atutxa se mostró dispuesto a atender esta demanda. En cuanto al espionaje a parlamentarios, el presidente quiso ser prudente a la espera de que se confirmara la veracidad de la información de "El Mundo". En cualquier caso, señaló de modo genérico que «las escuchas telefónicas no autorizadas son un delito, son algo inaceptable. Esto es lo que he mantenido toda mi vida».
El presidente del Senado, Javier Rojo, que ayer visitó a Atutxa, señaló también que habrá que esperar a que se ratifique la información, pero apuntó que «esto va a tener recorrido. Una vez que se solvente la realidad, si es verdad, el Estado de Derecho tiene que funcionar y la legali- dad no puede interpretarse de una forma o de otra en función de quién lo haga. La legalidad no tiene más que un camino y cuando esto se escla- rezca habrá una posición. Antes de que nosotros nos podamos posicionar, 'a quien corresponda' lo hará».
Entrevistado en Radio Euskadi, el secretario general de ELA, José Elorrieta, manifestó ser consciente de que los líderes políticos y sindicales están sometidos a espionaje telefónico. «Te vas habituan-do a que eso puede ser así _explicó_ y tienes que hacer tu trabajo normal haciendo abstracción de ese tipo de cosas. Luego, a partir de ahí, a veces intentan chantajearte». Ni Elorrieta ni fuentes oficiales de ELA quisieron ser más explícitos sobre esta referencia al chantaje, a la que trataron de restar importancia.
A lo largo de la jornada también fueron varias las voces que apuntaron al intento de crear una cortina de humo sobre lo ocurrido tras el 11-M. Entre ellas, cabe destacar la reacción de fuentes de Lehendakaritza que, sin valorar el posible espionaje al lehendakari, señalaron que «esto no es nada más que una estrategia de distracción y el Gobierno no va a colaborar ni lo más mínimo con quienes tratan de ocultar que se conozca la verdad de lo que sucedió. Los ciudadanos tienen absolutamente claro, y lo han demostrado, que el PP mintió a sabiendas».