Dot es un agente impulsado por el modelo GPT‑6 Astra, el más potente de OpenAI. Cuenta con su propio ordenador en la nube y tiene acceso a un ecosistema de plugins que le permiten conectarse a más de 4.000 aplicaciones y disponer de herramientas para llevar a cabo las órdenes del usuario. Al tratarse de un agente que vive en su propio espacio en la nube, un Dot puede estar activo las 24 horas del día para alcanzar sus objetivos y completar las tareas que se le asignan en segundo plano, mientras aprende de los comentarios del usuario.
La interacción con Dot se realiza a través de ChatGPT, mensajes de texto, Slack o Teams. En caso de conectarse a estas apps, el agente de IA conservará el contexto de las sesiones en otras aplicaciones y dispositivos. También se le puede llamar por voz vía web, ordenador y móvil. Además de hacerle peticiones, el usuario tiene la opción de preguntarle cosas, explorar ideas y orientar el trabajo. "Cuanto más trabajáis juntos, más aprende tu Dot sobre tus preferencias, tu forma de pensar y lo que para ti es un trabajo bien hecho", explica OpenAI.
Por ahora solo se puede crear un Dot, pero en el futuro será posible desplegar a varios agentes de forma simultánea y entregarles diferentes tareas. A medida que avanza en su cometido, el Dot mantiene al usuario actualizado a través de mensajes. También tiene la capacidad de preguntar y pedir la aprobación en caso de que sea necesario para una tarea. Además, el usuario puede darle al agente permiso para conectarse a sus dispositivos y usarlos. Para supervisar y seguir el progreso del Dot hay que acceder a su ordenador en la nube.
"Los Dots se incorporan con casi todo lo que le proporcionarías a un nuevo empleado", dice OpenAI. "Tienen su propia identidad para gestionar el acceso y los permisos, usan un ordenador en la nube y su propio navegador, y pueden escribir y probar código cuando hace falta [...] Tu Dot puede hacerse cargo de un proyecto y sacarlo adelante, incluso mientras trabaja en varios más. Puedes seguir pasándole nuevas tareas e ideas sin tener que gestionar varios hilos por separado ni dirigir cada paso [...] Con un Dot que conoce tus objetivos y tus criterios de calidad, puedes abarcar más sin tener que dirigir cada paso".
OpenAI asegura que los Dots tienen reglas (personalizables) que determinan cuándo actuar por su cuenta y cuándo pedir aprobación, así como medidas de seguridad y privacidad que parten de las protecciones de ChatGPT. Además, al trabajar cada uno en su propio ordenador en la nube, el agente permanece separado del ordenador y el contenido del usuario, a menos que este decida conectarlo. Los Dots pueden usar contraseñas guardadas sin exponerlas al modelo. En cualquier escenario, el usuario elige a qué aplicaciones pueden acceder los Dots y gestiona sus permisos desde los controles de aplicaciones de ChatGPT.

Los Dots ya se encuentran disponibles en ChatGPT para los usuarios de los planes Pro y Business Premium, pero solo en los mercados admitidos donde no figuran los países del Espacio Económico Europeo (como España), Suiza y el Reino Unido. El primer Dot está incluido en el plan Pro y Business Premium. Veremos si en el futuro OpenAI usa un Dot para ejercer de asistente de IA en el altavoz inteligente que según los rumores está desarrollando.