La campaña de Modern Warfare 4 tiene lugar tras los hechos narrados en la anterior entrega de la serie. Todo empieza cuando Corea del Norte lanza una invasión a gran escala de la ciudad surcoreana Hajin, lo que desencadena una guerra en toda la península que amenaza con desestabilizar el mundo. Por un lado, un joven escuadrón de soldados surcoreanos, entre los que se encuentra el recluta Park Hyun Jun, lucha por sobrevivir en el frente. Por otro lado, en otra parte del mundo, el capitán Price libra una guerra personal desde la clandestinidad mientras huye de quienes lo persiguen, entre ellos sus excompañeros Ghost y Gaz.
"Una guerra de trincheras en Corea, combates cuerpo a cuerpo en Nueva York, persecuciones a toda velocidad por París, incursiones nocturnas de los SAS en Mumbai, un asalto a gran escala para recuperar el territorio ocupado...", dice la sinopsis de la historia de Modern Warfare 4. En la campaña hay lugar para Mads Mikkelsen, que ejerce el rol de antagonista en el papel de The Archer, un misterioso enemigo que tiene acceso a un arma de guerra hasta ahora desconocida.
La campaña de Modern Warfare 4 es solo una de las tres patas de esta entrega. La segunda es el multijugador, que este año tiene como gran novedad Kill Block, un modo que se desarrolla en un espacio de combate modular. El Centro de Entrenamiento en Westbridge, donde tienen lugar las partidas de Kill Block, está diseñado en torno a tres secciones modulares, dos exteriores y una central, que se combinan para crear diferentes campos de batalla, lo que obliga a los jugadores a adaptarse en tiempo real. Hay más de 500 configuraciones posibles. La mayoría de secciones son nuevas, pero también las hay inspiradas en lugares de la serie Modern Warfare.
Para empezar, Kill Block estará disponible en los modos Tiroteo 3v3 y Tiroteo 10v10. Como manda la tradición, todos los modos multijugador, incluyendo Kill Block, se ampliarán a medida que avancen las temporadas.

En tercer y último lugar figura DMZ, un modo de extracción que se ambienta en Hajin. Tras los acontecimientos de la campaña, la ciudad se convierte en una zona en la que acuden agentes para recuperar tecnología militar abandonada y armas. Una vez dentro, los jugadores deberán decidir si cooperan o se enfrentan entre ellos y cuándo se retiran. Antes de participar en una expedición en Hajin, los participantes visitarán una base de operaciones que ejerce de centro de mando y que se irá ampliando con el tiempo. Ahí se puede gestionar la progresión y preparar el equipo.
La base puede crecer con la instalación de una docena de estaciones, como una impresora en 3D para fabricar equipo y un armero que vende accesorios y manuales de armas.