Yomi no Tsugai / Espíritus del inframundo / Shadows of the Demon Realm

Después de ver los 11 episodios disponibles de Yomi no Tsugai, llevo una decepcion y un chasco encima demencial. Y lo digo como alguien que no venía con prejuicios, sino todo lo contrario.

Soy un enorme admirador de Hiromu Arakawa. FMA me parece una de las mejores obras que se han hecho nunca dentro del manga/anime. Así que empecé esta serie con una confianza prácticamente ciega.

Precisamente por eso la decepción ha sido tan grande.

Quiero dirigirme especialmente a los que adoramos FMA y hemos confiado en Arakawa durante años.

Mi problema no es que Yomi no Tsugai no sea Fullmetal Alchemist. Sería injusto pedir otra obra maestra. El problema es mucho más básico.

**Yomi no Tsugai no tiene motor narrativo.**

Después de 11 episodios sigo sin poder responder a una pregunta muy sencilla:

> ¿Cuál es el gran conflicto de esta historia?

Porque si lo reduzco a su esencia, la serie me ha contado esto:

* Dos gemelos especiales.
* Varias facciones que quieren utilizarlos.
* Unos padres desaparecidos.
* Un sistema de espíritus llamados tsugai.

Y mi reacción es constantemente:

> Vale... ¿y qué?

No hay una gran amenaza sobrevolando la historia.

No hay una conspiración gigantesca.

No hay una profecía aterradora.

No hay una sensación de que el mundo vaya hacia algún sitio.

No hay una cuenta atrás.

No hay urgencia.

Y eso es gravísimo para una serie que ya lleva el equivalente a unos 20-25 capítulos de manga adaptados.

La segunda gran pega son los personajes.

Después de 11 episodios apenas puedo definirlos.

Yuru: valiente.

Asa: quiere mucho a su hermano.

Jin: competente y misterioso.

Izquierdo y Derecho: simpáticos y fanfarrones.

Y ya está.

No hay nadie que se coma la pantalla. No hay un Mustang, un Hughes, un Scar o un Armstrong. Ni siquiera un personaje secundario que te obligue a prestarle atención.

Lo peor es que se siguen acumulando personajes antes de que me importen los anteriores.

Luego está el tema de los misterios.

Se supone que deberían intrigarme:

* los gemelos,
* los padres,
* las facciones,
* la Llave.

Pero no lo consiguen.

Porque constantemente me hago la misma pregunta:

> Aunque me lo expliquen mañana, ¿qué cambia?

También me frustra muchísimo la cantidad de ideas desaprovechadas.

La aldea aislada.

La anciana manipuladora.

La falsa Asa.

Todo eso tenía potencial para ser perturbador, inquietante o incluso terrorífico.

Y en lugar de profundizar en ello, la serie deriva hacia algo muchísimo más convencional: personajes nuevos, facciones y tsugai luchando entre sí.

Por otra parte, no puedo evitar ver ideas recicladas de FMA por todas partes.

Dos hermanos protagonistas.

Jin recordando parcialmente a Mustang.

La Llave evocando a la Puerta de la Verdad.

Secretos familiares.

Facciones ocultas.

Pero son ecos de FMA sin la fuerza que tenían en FMA.

Y aquí llego a la comparación más importante.

No, FMA no era perfecta.

Pero en 11 episodios ya habíamos visto:

* una tragedia inolvidable,
* personajes icónicos,
* cliffhangers constantes,
* una conspiración gigantesca en marcha,
* varias escenas memorables.

En Yomi no Tsugai no recuerdo ni una sola escena de ese nivel.

Y eso es lo más duro que puedo decir de ella.

Ni siquiera la considero mala porque haya tomado malas decisiones.

La considero mediocre porque no me ha dado una sola razón poderosa para seguir viendo el siguiente episodio.

He llegado a una conclusión muy simple:

No le falta originalidad.

Le falta vida.

Y eso, viniendo de la autora de Fullmetal Alchemist, es probablemente la mayor decepción de todas.
0 respuestas