No compensa para nada, llevo desde 2017 porque los primeros años eran cuotas reducidas, pero salvo que factures una barbaridad (que luego lo tributarás), entre la dedicación 24/7, impuestos, asesorías, cotizaciones de risas para jubilación, sin derecho a enfermarte porque no facturas, pero pagas cuota e impuestos igual que si lo hicieras, “derecho” a paro muy relativo y siempre que cotices por más del mínimo, etc…
Y eso que yo no tengo empleados a cargo ni un local, porque siempre es lo mismo, bajas un día sí y otro no, gente sin ganas de aprender/trabajar, lo he visto a patadas en el gremio de electricistas, fontaneros, construcción…pequeños autónomos que no encuentran personal fiable y que al primer día los tienen de baja y pagando.
Te venden como si todos los autónomos fueran grandes emprendedores tipo Zara y que estás haciéndote de oro y explotando a los trabajadores, cuando la realidad es que el tejido empresarial de España se compone de PYMES que se las ven y se las desean para llegar a final de mes y con continuos quebraderos de cabeza.
Yo lo tengo claro, si me saliera la oportunidad de trabajar para una empresa, echar mis horas, llevarme la nómina calentita y que al salir del curro desconecte de todo, que la empresa se encargue de la carga fiscal y cotizar tranquilamente hasta jubilarme lo cogería sin mirar atrás…
Pero mi realidad es que tengo dos niños, una hipoteca que pagar y tengo que malvivir con el autónomo porque tampoco puedo parar a estudiar una oposición que sería lo ideal.