bravepotato escribió: Si las carceles fueran mas duras mas gente se pensaria hacer estupideces para acabar ahi metido.
Típico comentario de alguien que no tiene ni puta idea de cómo es la trena.
Bueno, como creo que soy el único de EOL que ha estado en el trullo, y harto como estoy de escuchar idioteces como que los presos están de vacaciones, llevan una vida de puta madre, cada uno tiene un ordenador y conexión a internet para él solo y demás, a los que dicen esas cosas solo puedo deciros que si pensais así sois gilipollas por no salir a la calle y robar un coche o darle una ostia a un policía. Así pasareis una temporada de puta madre en uno de esos "hoteles" u os podreis sacar una carrera "gratis", hacer amigos, pasarlo bien, poneros cachas, etc. etc.
Bien, la realidad es que muchos presos no soportan la cárcel, el índice de suicidios es alucinantemente alto, el hacinamiento, inhumano, el supuesto objetivo de la cárcel, que es la rehabilitación, una utopía.
Las cárceles no son centros de rehabilitación, que es lo que deberían ser, sino simples contenedores de gente. Te meten dentro, le dan vuelta a la llave y te olvidan. Hay talleres, sí, e incluso se pueden aprender oficios tan chulos como aprender a coser camisetas para grandes cadenas comerciales a precios de miseria. Claro está que no todos pueden aspirar a dejarse dar por el culo en un empleo que rechazarían hasta los chinos más pobres, las plazas son muy limitadas, el resto no tiene mucho que hacer, aparte de tocarse los huevos todo el día y asear la celda.
Eso que se suele oir de que la cárcel es la universidad del crimen es más cierto que el copón, hay muchísimos catedráticos, empezando por los hijoputas de los bokis (carceleros) que son quienes mueven toda la mierda en los penales. Lo que quieras, caballo, farlopa, speed, extasis, metadona, si lo pagas lo tienes, todo gracias a la gentileza de Funcionarios de Prisiones S.A.
Eso sí, ni una gota de alcohol, eso está prohibidísimo y se lleva a rajatabla (por eso me parto la polla cada vez que veo que alguien ha escrito que no se qué preso ha brindado con champagne por no sé qué cosa, lo más parecido al champagne que puede verse en una prisión es el agua de la cisterna del water).
Celdas sin calefacción (igual a los de El Salto del Negro, en Canarias, no les importa demasiado, pero en Pamplona nos jodíamos de frío), unas posibilidades de la ostia de contraer todo tipo de enfermedades infecciosas, debido sobre todo al hacinamiento (en mi "celda", que en realidad era el antiguo botiquín al que le habían reforzado la puerta llegamos a estar hasta 17 personas), una atención médica totalmente deleznable (total, si un preso la palma nadie va a protestar), extorsiones por parte de carceleros y/o otros presos (la de veces que me habrán amenazado los bokis con meterme una falta disciplinaria por cosas auténticamente demenciales) y mil cosas más. Pero lo más jodido, con diferencia, es la falta de libertad. El estar encerrado, sin nada que hacer (y nada quiere decir NADA, porque igual te han enmarronado con un parte disciplinario por cualquier tontería como levantarte tarde de la cama y no tienes derecho a tener una tele, una radio, libros o un mísero lápiz y papel con los que entretenerte dibujando o haciendo cualquier otra cosa. Probad a quedaros en una habitación pequeña a solas sin hacer absolutamente nada durante quince minutos. Pero nada de nada. Ya vereis qué divertido. El no poder ir a ningún sitio, el no poder decidir dónde estar, ni siquiera en el patio, porque ya tienes tu zona de paseo asignada, y tus horas, el sentir que no eres nada ni nadie, que solo eres un pelele en manos de los que gobiernan la trena, que vales menos que un moco pegado en pared, que puede disponer de tí como y cuando quieran, eso es lo puto peor.
Dudo que muchos de vosotros aguantaseis unos pocos meses.
Mi opinión sobre la pena de muerte es radicalmente contraria a su aplicación. Además, muchos juristas defienden que es contraproducente, ya que el criminal tiende a no dejar testigos que puedan incriminarle si sabe que el precio a pagar va a ser su propia vida. Eso impulsa a los asesinos a ser aún más sanguinarios en una especie de mecanismo de autodefensa.
Si queremos que las cárceles sean efectivas, deberíamos empezar por convertirlas en lo que deberían ser, instrumentos eficaces de reinserción social. Eso supone muchos recursos y dinero, pero a cambio no saldría la gente mucho más hijoputa que como entró, que es lo que ocurre ahora (porque es la puta selva, o comes o te comen).
Y si alguna vez implantan la pena de muerte, espero que si se demuestra en algún caso que el condenado era inocente, tanto el juez, como el fiscal, como el jurado, como el verdugo, sean así mismo juzgados por asesinato con premeditación y alevosía y se les aplique la misma pena.