EL SORPRESÓN DEL STATE OF PLAY.
Stuntman, el primero, es uno de mis juegos fetiche. Como fan de Driver, cuando salió en 2002 lo tuve y sigue siendo uno de mis juegos más queridos de PS2. Me lo pasé entonces (con sus pantallas de carga infinitas) y cada X tiempo siempre me ha gustado rejugarlo. En 2019 me lo volví a pasar en PS2 y para mi no ha envejecido nada más allá de los horribles tiempos de carga.
La secuela, Ignition, nunca me convenció. Lo quisieron casualizar mucho, hacerlo muy espectacular pero también sencillo, cuando la gracia de Stuntman era precisamente la necesidad de ser muy preciso, al final son juegos muy cortos y con poco contenido, que si encima es sencillo te lo pasas en un rato. No estaba mal pero nada que ver para mi con el original.
Nunca pensé que habría una tercera parte, ha sido una alegría tremenda. Encima con las licencias de las pelis (aunque para mi tenía mucha gracia lo de hacer esas versiones paródicas de las pelis reales), espero que sepan captar la esencia del original y no se vayan por las ramas para intentar captar más público.
Ya el redondeo sería un remaster del 1, que es de los pocos juegos totalmente secuestrados en PS2. No salió port alguno y en el emulador no funciona, aparte de que solo se puede emular por hardware (a resolución nativa) la IA cuando toca perseguir un coche no sabe seguir el camino y se estrella, bloqueándote el progreso. Parece que hace unos meses por fin alguien consiguió más o menos arreglarlo pero aún falta depurarlo bien. Porque es una lástima que solo se pueda jugar en PS2.