Cuando yo era pequeño, a finales de los 80, para el Amstrad CPC tenía todos estos géneros diferentes:
- Plataformas laterales y acción (Saboteur 1 y 2, Bruce Lee, Dragon Ninja, Batman, Gryzor)
- Aventura conversacional (Megacorp, Don Quijote, La guerra de las vajillas)
- Aventura gráfica (aunque muy malo, Astérix en la India)
- Fútbol (Matchday 2)
- Tenis (Match Point)
- Ping pong (Ping Pong)
- Hockey sobre hielo (Hockey/Slapshot)
- Laberinto 3D por casillas ("Minotaur.bas", juego perdido)
- Marcianitos (Space Hawks, Alien Break-In)
- Carreras en pseudo 3D (Buggy Boy, 3D Grand Prix, Grand Prix Driver, Rally 2)
- Carreras en perspectiva cenital (Campeones)
- Tipo pac-man (Haunted Hedges)
- Tipo Metal Gear (Rambo 3, primera fase)
- Run 'n gun vertical (Commando, Ikari Warriors)
- Juegos arcade de guerra (Tank Command, Desert Fox)
- Shooter horizontal de naves (Harrier Attack)
- Dardos (Darts)
- Billar (Snooker)
Son 18 tipos de juego radicalmente diferentes entre sí, y faltarían por meter los clones de otras recreativas o juegos de Atari de finales de los 70 y principios de los 80.
Y eso es solo mi primer sistema de juegos, porque en los 16 bits con el ratón y en los 32 con las 3D, salen muchas cosas nuevas.
En contraste, me da la sensación de que los niños de ahora apenas salen del Fortnite, de los juegos esos de combates multijugador para móviles... y poca cosa más.
¿Soy yo o fuimos bastante afortunados de haber probado todos esos tipos de juego? Es una de las cosas que más mola del retro y de las que menos se suele hablar.